Todo el mundo lo piensa, todo el mundo lo sabe, pero el que se encarga de decirlo es Charles Barkley, y lo hace insistentemente. Pese a que los dos primeros partidos de Las Finales de la NBA han tenido buenos resultados de audiencia por televisión, lo cierto es que la emoción y el interés es el mismo que durante todos los Playoffs: ¡mínimo!

Este camino en el que la NBA busca a su campeón está careciendo de comptitividad, ninguna inquietud a la hora de ver qué equipos iban a llegar al último acto, hasta el punto de ser calificados por Barkley como “unos Playoffs realmente horribles”. El aburrimiento invade incluso a los comentaristas de la propia televisión con derechos.

Coinciden en el tiempo además con la postemporada de la NHL, que está en una de las mejores ediciones que se recuerdan. La pelea por levantar la Stanley Cup está siendo impresionante. Y a Barkley no le importa ‘vender’ así de mal su producto: “Hago mucho dinero, así que pueden despedirme. Todo el mundo quiere escuchar la verdad salvo que no te agrade, tanto Cavaliers como Warriors sólo perdieron un partido, no hay competitividad. No me preocupa si a mis jefes no les agrada que diga la verdad. Nuestros Playoffs de la NBA no están siendo buenos. No creo que me despidan porque igualmente me tendrán que pagar”.