Mide un metro y 37 centímetros pero su estatura no le acompleja a la hora de jugar al baloncesto. Cuenta con un gran dominio del balón y buen tiro exterior, además de creatividad. Todas ellas son habilidades típicas de un Street-Baller (jugador de la calle) y a ello se dedica Jahmani Swanson, recorriendo el mundo y levantando el interés de verle en acción ante jugadores a los que llega por la cintura.

A la hora de hablar de lo que pudo ser y no fue tampoco le falta ambición ni ego, él lo tiene claro: “Soy mejor que algunos jugadores de la NBA”. Todo se basa en seguir entrenando y en que “tengo una confianza en mi mismo muy fuerte”. Hasta tal punto llega dicha confianza que se atreve a hacer esta afirmación: “Si fuera cinco pulgadas más alto sería el mejor jugador que ha habido en la historia”