El Iberostar Tenerife ha puesto punto y final a un maleficio que duraba 35 años. El balance de resultados entre laguneros y madridistas –se enfrentaron por primera vez en 1981– en Tenerife no podía ser más desfavorable: 0-9. Pero este domingo el equipo que dirige Txus Vidorreta le dio una alegría a su parroquia ganando con holgura al actual campeón de liga (93-84), un resultado bastante inesperado.

“Se me puso la piel de gallina cuando acabó el partido. Es algo realmente grande”, declara Nico Richotti, uno de los más veteranos del equipo insular.

Para el Iberostar Tenerife la victoria significa volver a entrar en la pelea por los playoffs de la ACB. El Madrid, por su parte, no pierde posiciones en la tabla, pero sí que cede más terreno –ya tres victorias de diferencia– respecto al primer clasificado: el Barcelona.