Probablemente sea la mejor temporada de Ricky Rubio desde que en el verano de 2011 cruzó definitivamente el Atlántico para llegar a los lagos del estado de Minnesota. Adaptación tardía en sus comienzos y después las malditas lesiones hicieron que el base de El Masnou no completara un curso completo rindiendo a un gran nivel. Hasta ahora. Porque en la actual campaña 2016/2017, precisamente en la que su nombre ha sonado con mayor fuerza para abandonar el equipo, ha sido el de mayor madurez y aportación sobre la pista. “Me siento muy cómodo, es como quieres que vaya la temporada, de menos a más. Lo que pasa es que con la lesión del codo todo no fue como esperábamos, ni a nivel individual ni en lo colectivo, pero creo que últimamente las dos parcelas están en un gran momento y queremos hacer este último esfuerzo para poder entrar en el playoff, y si no que al menos cuenten los partidos que hay hasta el final”. El base español habla como un veterano pese a sus 26 años, y en cierto modo es así, porque las grandes estrellas del equipo están dando sus primeros pasos en la mejor liga del mundo.

Ricky es consciente de que nunca había vivido un año como este: “Yo creo que tengo más confianza, más poder en la cancha y estoy jugando bien”. Obviamente una de las claves para ello es el papel que ha desarrollado su nuevo entrenador, Tom Thibodeau, que no se ahorra elogios a la hora de hablar de su base titular: “Si él se mantiene sin lesiones es capaz de ofrecer un gran rendimiento. Ahora está jugando un baloncesto que da miedo. No es sólo lo que está haciendo a nivel individual. Mucho más importante es lo que está haciendo por el equipo. Está dirigiendo muy bien, aportando mucho en defensa, circulando la bola, controlando el tempo del partido… muchas cosas buenas. Creo que ha estado cada día más fuerte con el avance de la temporada”.

Su otro entrenador es Sergio Scariolo, que le visitó hace poco en Minneapolis. Compartieron mesa y mantel: “Me transmitió lo que quería, sigue con la misma filosofía. Todavía está pendiente de muchas confirmaciones de jugadores que están esperando a que termine la temporada, sobre todo en la ACB, que acaba muy tarde. Este contacto en persona lo hacemos todos los años”.

Una fortaleza mental envidiable

Cualquiera que conviva cerca de Ricky Rubio valora como una virtud la fortaleza mental que tiene desde siempre, porque ya desde que era un niño comenzó a jugar con adultos y no le supuso ningún problema. Esa madurez ha visto un curso acelerado en el último año, pero fuera de la pista. Perder a dos seres queridos tan cercanos como una madre y una abuela es un golpe del que muy pocos pueden salir sin alguna secuela. En EJDN ya escribimos sobre ese ‘vía crucis’ por el que atravesaba el base español.

Para Tom Thibodeau, todo lo negativo vivido fuera de lo deportivo ha ayudado para que su juego sea cada vez más sólido y regular: “Ricky es un tipo muy duro a nivel mental, pero cualquiera que pase por lo que él ha pasado tiene que tomarse su tiempo, esas cosas requieren un proceso para ser asimiladas. La manera en que él lo ha hecho ha sido increíble. Ha recibido mucho apoyo de familiares y gente muy cercana. Es algo muy complicado de pasar y ha sido capaz de captar las circunstancias y superarlas. Todo esto le ha ayudado también a ser mejor jugador en la pista”.

RickyThibodeau

Esas páginas negras van quedando atrás, pero no puede olvidarlas: “Las experiencias de la vida sirven para mucho y te pueden hundir o ayudar a ir hacia arriba. Te tienes que plantear muchas cosas pero intentar que eso te sirva para bien y no para mal”. No hay duda de que en su caso le ha ayudado a dar varios pasos al frente, relativizar la importancia de las cosas quizás le haya servido para ser mejor jugador.

Siempre en el disparadero de salida

Si algo ha acompañado a Ricky Rubio durante los últimos dos años han sido los rumores de salida de los Timberwolves. Obviamente, hace un mes, con el cierre del mercado en la NBA, el nombre del jugador español estaba en múltiples operaciones que podían acabar con su juego en diversos puntos de la geografía norteamericana. “La NBA funciona así, puede gustar más o menos pero tienes que adaptarte. Es un negocio en el que a veces no decides tu futuro y tienes que esperar. Ya estoy acostumbrado a que haya muchos rumores y luego no pase nada. Tratas de olvidarte pero es evidente que puede influir. Durante la temporada es un proceso más difícil que si fuera en verano, en esa etapa estás más tranquilo, puedes pensarlo más. En plena temporada tienes un partido al día siguiente y no puedes estar pensando en qué puede pasar”.

Tom Thibodeau no puede hablar en nombre del manager general de la franquicia, porque fue ese directivo quien colocó el nombre de Ricky en el mercado. Sin embargo, el entrenador de Nueva Bretaña sabe perfectamente lo que piensa el cuerpo técnico: “Cuando eres un buen jugador despiertas interés. A nosotros nos gusta Ricky y las cosas que hace en la pista. Creo que está completando un gran año, que va a seguir mejorándolo. Estamos encantados con él”.

En la NBA se habla español

Y no es para menos, por algo son diez los jugadores internacionales por España que compiten en la mejor liga del mundo. La gran mayoría se conocen bien, muchas concentraciones y competiciones con la Selección. Inevitable no hacer seguimiento de cómo rinden y aprovechar los encuentros para sacar algo de tiempo libre: “Tenemos contacto entre todos los españoles y nos vamos comentando cómo va la temporada. Sobre todo cuando jugamos entre nosotros a veces vamos a cenar”.

Sergio Rodríguez, salvo sorpresa, volverá a ser el compañero de Ricky en la posición de base en el próximo Eurobasket. Para el de los Timberwolves su homólogo en los Sixers está logrando triunfar en su regreso a la NBA: “Era una temporada difícil para él porque venía de tener mucho protagonismo con el Madrid y venir aquí de nuevo era una gran incógnita. Pese a ello está teniendo una gran actuación, empezó muy bien. La lesión que tuvo quizás le ha restado minutos, pero para mi ha triunfado”.

Aunque si hay un jugador nacional que es una debilidad para Ricky, ese es su amigo Marc Gasol. “Es un jugador dominante, para mi uno de los mejores pívots de la liga, si no el mejor”. No le extraña que haya logrado aparecer en un nuevo All Star Game el pasado mes de febrero, “se mereció estar en Nueva Orleans, después de eso no ha bajado el nivel, sigue teniendo mucho peso en su equipo”.

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