Las opciones de volver a ver a Chris Bosh jugar en una pista de baloncesto se reducen cada vez más, informa Barry Jackson, del ‘Miami Herald’. El ala-pívot de los Miami Heat no ha pasado el reconocimiento médico y es que las pruebas han revelado la aparición de nuevos coágulos en la sangre, el mismo problema que le ha tenido en dique seco los dos últimos años. No obstante, la publicación aclara que aunque esto no representa una amenaza para la vida del jugador, sí requiere medicación, algo que se considera incompatible con su carrera profesional.

Es difícil que el once veces All Star vuelva a jugar pese a que todavía tiene contrato por tres temporadas más y 76 millones de dólares. La franquicia de Florida ha publicado en su web un comunicado en el que informa que “los Heat y Chris Bosh, tras hablar con médicos y otros especialistas, han estado trabajando juntos durante muchos meses con el objetivo de volver a ver jugar a Chris lo más pronto posible. (…) Los Miami Heat lamentamos comunicar que todavía no podemos autorizar la vuelta de Chris a las pistas y no hay fecha estimada para su reaparición“.

El jugador, de 32 años, había aireado en los últimos días su alegría por su mejoría y aseguraba estar listo para volver a competir. Es más, incluso había grabado su propio documental sobre su recuperación, que se estrenará en breve, y titulado ‘Rebuilt’ (‘Reconstruido’).