El Hawks-Knicks fue un partido histórico, el segundo en toda la historia de la NBA con cuatro prórrogas desde que sucediera en el año 1951. Más allá de lo puramente deportivo, cuando se juegan tantos minutos, el duelo deja conclusiones llamativas en cuanto a datos irrepetibles:

  • El partido duró casi cuatro horas.
  • Nueve de los diez titulares anotaron al menos 15 puntos. El único jugador que no lo logró fue Joakim Noah, con tan sólo seis puntos en 41 minutos.
  • Hasta seis jugadores disputaron al menos cincuenta minutos. Dos hombres de los Knicks como Brandon Jennings y Courtney Lee. Cuatro de los Hawks: Paul Millsap, Kent Bazemore, Tim Hardaway y Dennis Schroder.
  • Nadie logró un triple-doble, el que se quedó más cerca fue Paul Millsap con 37 puntos, 19 rebotes y siete asistencias.
  • Cuatro de los cinco jugadores que fueron descalificados fueron de los Knicks y aún pudo ser peor para la franquicia neoyorkina porque dos jugadores como Jennings y Lee acabaron con cinco faltas. Las cosas podrían haberse puesto muy feas si se hubiera disputado otra prórroga.