Enésimo capítulo en el culebrón del posible traspaso de Ricky Rubio. El base español ya es un habitual en la rumorología de transferencias del baloncesto norteamericano, de lo que deducimos dos conclusiones. La primera que sigue teniendo atractivo, la segunda que los Timberwolves siguen utilizándolo como moneda de cambio para un posible refuerzo, parece que la confianza en Kris Dunn crece en los despachos del Target Center.

El último equipo que ha aparecido entre los candidatos a recibir a Ricky Rubio en su vestuario han sido los Mavericks de Dallas, que verían con buenos ojos la dirección de juego del base de la selección española para unirse a sus dos principales estrellas: Dirk Nowitzki y Harrison Barnes. El objetivo de la franquicia texana es muy claro, tratar de regresar a los Playoffs.

Los promedios de Ricky Rubio en la pasada temporada fueron de 11.1 puntos, 9.1 asistencias, 4.1 rebotes y 1.7 recuperaciones. Pero los números que realmente debe mirar Dallas son los del contrato del español, que percibirá 29 millones en los dos próximos años, hasta 2019. La gran ventaja es que los Mavericks cuentan con un margen importante en la carga salarial, sólo Sacramento, Denver y Filadelfia tendrán menos presupuesto en salarios en el próximo curso.

La competencia que podría encontrar el de El Masnou en Dallas es numerosa pero no peligrosa, y es que su principal rival por ganarse un puesto de titular sería el ‘hermanísimo’ Seth Curry. Junto a él, también pueden ocupar la posición de base Yogi Ferrell, J.J. Tarea y Devin Harris. A juzgar por estos nombres en nómina, si se realizara la operación, Rubio sería el titular indiscutible.

Ricky sería el segundo jugador español en vestir esa camiseta después de que otro base como José Manuel Calderón se comprometiera con el equipo de Mark Cuban en la temporada 2013/2014. También Pablo Aguilar jugó para esta franquicia pero fue en la Liga de Verano de Las Vegas en el año 2015.