Muchos han sido los medios que se han hecho eco de la aparición pública de Delonte West en Houston, cerca de un local de comida rápida, en un estado en el que más bien parecía un vagabundo. Para algunos sería irreconocible, pero un verdadero seguidor del baloncesto, y más concretamente de la NBA, creyó identificarle. Y de hecho se acercó a él para preguntarle si efectivamente era Delonte West, a lo que él mismo respondió que “solía serlo, pero ya no llevo esa vida”. El ex-jugador, de 32 años, que en mejor momento incluso ha figurado en las apuestas a la NBA en William Hill, vive ahora completamente alejado de la fama y del deporte, debido a las incompatibilidades que su vida personal ha tenido con su identidad pública.

Hay quienes le tachan de rebelde; sin embargo se le ha llegado a diagnosticar un trastorno bipolar a Delonte West. Los problemas con la NBA comenzaron hace algunos años (en 2009), ya que, al cometer una infracción de tráfico, el deportista fue detenido y la policía descubrió que llevaba consigo tres armas, con lo que, aparte de ser sometido a 40 horas de servicios comunitarios y un arresto domiciliario, la NBA también le sancionó con inactividad durante 10 partidos. El incidente podría haber pasado ligeramente inadvertido de no ser porque, algunos meses después, tuvo problemas con LeBron James al desvelarse también que había estado manteniendo relaciones con su madre. Lamentablemente, aquel no fue su único encuentro con las autoridades, lo que le ha supuesto la interrupción de su trayectoria en el mundo del baloncesto, llevando ahora una vida que sugiere problemas económicos, entre otros.

Su actividad más reciente en el mundo del deporte ha sido con los Texas Legends en la NBA D-League (liga de desarrollo de la NBA), pero a nivel profesional ha pasado por clubes como Sonics, los Celtics y los Cavs, llegando a participar en el All-Star.