Kevin Durant está acostumbrándose todavía a cómo funcionan las cosas en Oakland, pero de momento ya ha adquirido una de las costumbres más llamativas de la franquicia. El jugador de los Warriors ya celebra sus triples sin siquiera mirar a canasta, desde el momento en el que suelta el balón ya sabe que este va a entrar y por lo tanto se da la vuelta para correr a defender.