Han tenido que pasar tres temporadas y tres equipos distintos para que Edwin Jackson (Pau, 1989) recuperara su mejor juego y lo que es más importante: su faceta anotadora. El jugador francés ha logrado ser el protagonista de los cánticos de la ‘demencia’ de Movistar Estudiantes tras convertirse en el máximo anotador de la competición (21.4 puntos de media) así como en el segundo más valorado (con 21.3 por encuentro). Tras pasar dos campañas algo irregulares en la liga española parece que ahora, bajo la batuta de Salva Maldonado, el escolta francés ha vuelto a despertar esa magia que dormita su interior.

Si fuera pívot querría ser el máximo reboteador de la liga porque es por lo que me pagan. Quiero ser el mejor, escribir mi nombre en la historia de esta liga”, nos explica Jackson. A decir verdad, en cierto modo lo ha logrado ya, puesto que con sus 26 tantos el fin de semana pasado frente a Baskonia el galo encadenó cinco partidos anotando 24 o más puntos. Esta racha anotadora se vió por última vez en la Liga Endesa en 2008 cuando Rudy Fernández lo logró durante su etapa en Joventut.

Tras cada partido el escolta corre a mirar los resultados del resto de encuentros y las actuaciones de sus rivales para comprobar que sigue siendo el mejor, el número uno. “No me preocupa que me llamen egoísta. No puedes complacer a todo el mundo, incluso LeBron James o Stephen Curry reciben críticas”, comenta sonriente. Aunque también deja claro que lo que más feliz le hace es ayudar a su equipo, como en el partido contra Montakit Fuenlabrada cuando tan solo marcó 12 puntos: “fue mi anotación más baja de la temporada, pero ganamos y eso era lo importante”.

Edwin Jackson

Scott Bamforth

Tyrese Rice

Por fin Jackson está desempeñando el papel que mejor se le da, el de líder. Nos recuerda que ya en la liga francesa fue el máximo anotador con el Asvel Lyon y explica que se siente cómodo asumiendo ese rol: “No tengo miedo de la responsabilidad porque confío en hacerlo bien, está todo en mi cabeza. Me gusta ser líder y tener responsabilidad”. Muy exigente consigo mismo, el escolta siempre destaca aspectos a mejorar para los siguientes partidos y no le importa pedir el balón una y otra vez durante los mismos para ello: “Claro que quiero tener más tiros, en Barcelona Tyrese Rice asume más riesgos y Tomic igual, Sergio Llull en Real Madrid…”.

Pese a que sus dos últimas temporadas en la ACB no fueron tan fructíferas, antes de viajar a España sus números eran similares a los de ahora. La primera noticia sobre Edwin Jackson la tuvimos hace dos años, también en diciembre. Un FC Barcelona entrenado por Xavi Pascual incorporaba al escolta del Asvel Lyon-Villeurbanne como refuerzo hasta final de temporada.

Era mi primer año y la situación era diferente. Llegué para reemplazar a Álex (Abrines), Brad (Oleson) y Juanki (Juan Carlos Navarro) porque estaban lesionados pero sabía que cuando estuvieran bien no iba a jugar, lo sabía”, cuenta a EJDN. Jackson disputó 18 encuentros como azulgrana en los que promedió 5.8 puntos por partido, unas cifras muy alejadas de las conseguidas en Francia (18.8 puntos de media). Sin embargo, nos vuelve a repetir que aquella situación no le pilló por sorpresa: “Cuando firmé me lo dijeron, pero era un club con mucho prestigio y quería aprender de los mejores”.

De su breve estancia en la ciudad condal se llevó lo que el francés considera el mejor consejo que alguien le ha dado. “Cuando llegué a Barcelona Xavi Pascual sabía que podía impresionarme el jugar con tipos que han sido ídolos como Juan Carlos Navarro, que es uno de mis jugadores favoritos y ahora era mi compañero. Me dijo: ‘No cambies, no importa donde vayas ni por qué equipo fiches, sé quien eres y sigue jugando de la manera en que lo haces. La gente te ficha por una razón, así que tienes que jugar como siempre lo has hecho’”.

“Xavi Pascual me dijo una vez que nunca perdiera la esencia del jugador que soy”

Edwin Jackson

Su siguiente etapa en Unicaja fue distinta pero a la vez muy parecida. “En Málaga la situación era otra, era muy irregular porque un día jugaba veinte minutos, otro diez, otro no jugaba. En esas condiciones no podía ser el mejor”, señala Jackson. Aclara que también le hubiera gustado ser MVP aquel año pero al final sabe que no es lo más importante para él: “Si la gente habla de mí porque soy MVP es que hemos ganado partidos y que he podido sacar al equipo adelante”.

Jackson no considera que haya cambiado su dinámica de trabajo de un año para otro. “Trabajo igual de duro, lo que pasa es que en equipos grandes no se juega de la misma manera y no tengo el balón tanto tiempo como aquí”, puntualiza ante el ‘boom’ mediático que está teniendo en los últimos meses. Sin embargo, su protagonismo en Málaga fue disminuyendo, al igual que sus minutos en pista. Eso sí, en Euroliga dejó buenas sensaciones con una media de 8’9 puntos y 2’5 asistencias por encuentro.

No consiguió ningún título la temporada pasada con el conjunto malagueño pero la experiencia sí le permitió seguir creciendo como jugador. “Aprendí a trabajar y estar preparado, incluso cuando no jugaba. Si hubiera tirado la toalla y hubiera dejado de entrenar quizá ahora no estaría teniendo la temporada que estoy haciendo”, declara Jackson. El jugador galo reconoce que no fue un año perfecto, ni tampoco fácil, pero guarda “muy buenos recuerdos” de su paso por Málaga.

Esa dinámica de trabajo es la que le ha llevado a ser el máximo anotador de la Liga Endesa hasta la fecha, pero aún no hemos visto de lo que es capaz Edwin Jackson. “Sé que no estoy jugando a mi mejor nivel todavía”, asegura antes de añadir que “no quiero ser arrogante, pero creo que puedo hacerlo mejor en algunos aspectos”. Nos confiesa que no le gusta pensar más allá de esta temporada, es más, le cuesta centrarse en algo que no sea su próximo partido, pero tiene claro hasta dónde quiere llegar. “He soñado con ser jugador NBA toda mi vida y me encantaría, pero si un equipo europeo me da una buena oportunidad también quiero aprovecharla”, señala.

Jackson se sincera y admite que no tuvo demasiadas ofertas el pasado verano “y menos de la NBA” porque “tampoco tuve una buena temporada”. Eso sí, tenía muy claro que quería quedarse en España: “Sabía y quería demostrarme a mí mismo que podía hacerlo bien”. Movistar Estudiantes le ha brindado una oportunidad excelente de probar que todavía le queda mucho baloncesto en su interior, aunque tiene claro que quiere seguir creciendo. ¿NBA, ACB, otras ligas europeas?No sé lo que va a pasar, pero me encantaría tener la oportunidad de elegir.