Tony Parker está llevando el baloncesto a una nueva altura, de manera literal, y es que de la mano de su patrocinador Tissot organizó un partido en el glaciar Aletsch, a 3.350 metros sobre el nivel del mar. Los dos equipos, bien abrigados, eran el ASVEL Villerubanne y una selección de profesionales de la liga suiza. El juego fue lo de menos, lo más importante es poder disfrutar de unas imágenes tan espectaculares y con tanto contraste.