Si hay algo que sabe hacer muy bien la NBA es venderse, y sus equipos también. El más claro ejemplo de ello lo vimos en el Palace de Auburn Hills, el hogar de Detroit Pistons. Día del aficionado y todos los integrantes de la plantilla entregados a la causa. Primero con una presentación, donde no pudo faltar la tradicional broma a los novatos de esta temporada, que tuvieron que bailar en el centro del parquet para el disfrute de los seguidores. También habló el técnico, Stan Van Gundy, para agradecer de antemano el apoyo que van a tener en esta campaña: “No podemos esperar a ver temblar este pabellón”.

Tras todo ello, fotos con los jugadores, concursos de tiro y visita a las instalaciones para conocer de primera mano cómo es el vestuario de los Pistons.