Nuevo capítulo en la guerra por el control del baloncesto europeo. Y este se podía intuir. El Consejo Superior de Deportes ha anulado el acuerdo entre ACB y Euroliga por el que se garantizaba una cuarta plaza en la máxima competición continental a la liga española –además de las que tienen por contrato Real Madrid, Barcelona y Baskonia– y otras tres en la Eurocup. Este pacto provocó una airada respuesta de FIBA Europa, que llegó a amenazar a la Federación Española con expulsarla del Eurobasket 2017. Su matriz, FIBA Mundo, secundó su decisión y dejó abierta la posibilidad de echar también a España de los Juegos de Río de Janeiro.

La ACB ha emitido un comunicado de respuesta tras la injerencia del CSD. Dice lo siguiente:

La ACB lamenta, por innecesaria, la resolución del CSD. En la ACB existe desde hace años una política de libertad de elección de sus clubes respecto a las competiciones internacionales que más les convengan.

Con independencia de la resolución del CSD, la realidad es que, hasta la fecha, FIBA Europa no ha podido explicar razonablemente las motivaciones de las sanciones a varias federaciones nacionales ni ha respondido a las preguntas claves que le ha formulado la ACB.

La ACB ha sostenido y demostrado desde el inicio de este sinsentido provocado por FIBA Europa que las sanciones impuestas son arbitrarias y carentes de toda justificación ni amparo legal. La opinión no es exclusiva de la ACB. […]

La ACB espera que iniciativas como ésta u otras que pudieran producirse resulten claves para salir al paso de unas prácticas que ya no pueden tener justificación alguna en el siglo XXI.

Como te explicamos en este artículo hace unas semanas, la ACB tenía las de perder en este asunto. La FEB, receptora de la injustificada sanción original de FIBA Europa, ha ejercido de correa de transmisión de la presión, obligando al CSD a tomar cartas en el asunto. Ante la proximidad de los Juegos Olímpicos, donde la selección masculina de baloncesto será una de las bazas más seguras de la delegación española,  el máximo organismo del deporte español ha cortado por lo sano desautorizando a los clubes que libremente decidieron vincular su futuro al de Euroliga/Eurocup en vez de al de la Champions League FIBA.

FIBA ya tiene lo que quería, así que no le queda ningún argumento –tampoco los tenía antes; al menos no eran argumentos racionales– para seguir amenazando a la selección española con la expulsión de Eurobasket  y/o Juegos Olímpicos.

La celeridad del CSD al tratar este asunto contrasta, por ejemplo, con su investigación de las cuentas de la Federación Española iniciada hace seis meses. Las elecciones a la presidencia de la FEB se han fijado el próximo 9 de julio. Para cuando haya una resolución de CSD y TAD, sea esta la inhabilitación o no de José Luis Sáez, probablemente el investigado ya no estará en el cargo.