La decisión tomada hace semanas por el quarterback de los 49ers, Colin Kaepernick, de sentarse durante la ceremonia del himno de los Estados Unidos, está teniendo muchas consecuencias. El motivo lo explicábamos hace pocas fechas en EJDN, su protesta es hacia la pasividad que la administración norteamericana está mostrando a la hora de solucionar los problemas sociales relacionados con la violencia y las armas de fuego.

A partir de aquí han sido muchas las interpretaciones que se han hecho al respecto, desde compañeros de equipo que han repetido el gesto junto a él, hasta aficionados que han quemado su camiseta en señal de repulsa por su falta de respeto a un símbolo como la bandera de las barras y estrellas. Una decisión así no podía conllevar términos medios, o lo apoyas firmemente o lo repudias.

Lo que sí ha conseguido es repercusión. Los medios abren casi cada informativo de deportes con la última imagen del último encuentro en el que Kaepernick no estuvo en pie. Después han llegado los apoyos de más compañeros, otros equipos de la NFL han visto como sus jugadores repetían el gesto. La última ocasión fue en esta apertura de la competición durante el fin de semana. El partido entre los Dolphins y los Patriots, televisado a nivel nacional, contaba con varios jugadores de Miami siguiendo la protesta. Lo novedoso de todo ello fue que después, recibieron el apoyo del máximo mandatario de la franquicia de la Florida, Steve Ross.

“No creo que sea ninguna falta de respeto. Todo el mundo en esta institución respeta la bandera, nos ponemos en pie ante ella y ante nuestros soldados. Estos chicos están continuando una acción por algo que es muy importante para nuestro país y tienen el cien por cien de nuestro apoyo con ello.  Indican cómo se sienten, creo que es bueno y lo aplaudo”

Steve Ross

Propietario de los Miami Dolphins

No será la última reacción, y pese a que la NBA aún no ha comenzado ni su pretemporada, ya hemos encontrado varios jugadores que se han posicionado respecto a este tema. El pasado mes de julio cuatro grandes estrellas como LeBron James, Carmelo Anthony, Dwyane Wade y Chris Paul se plantaban en el escenario de los Premios ESPYS, ante millones de espectadores en todo el mundo, para leer un comunicado conjunto en protesta por los fallecimientos con motivo de la violencia callejera en las grandes ciudades.

Desde la misma ciudad en la que juega Colin Kaepernick, San Francisco, llegaron más apoyos. Ni más ni menos que los vecinos al otro lado de la bahía, los Golden State Warriors, personalizados en sus dos principales estrellas: Kevin Durant y Stephen Curry. Ambos se mostraban abiertos a la polémica señal de protesta en las ceremonias previas a los partidos. El primero de ellos manifestó que estaba “con cualquiera que se levante ante lo que él cree”. Curry, en su gira de promoción en Asia, se unía a la causa: “Me encanta que la gente se ponga en pie por lo que ellos creen, habrá gente que esté de acuerdo y gente que no. Le aplaudo por su causa”.

El último en salir en su defensa ha sido otro jugador del mismo equipo, Draymond Green, que se explicó con mucha claridad en Twitter después de escuchar al propietario de los Dolphins.

Sobre las palabras de Steve Ross decía que “en contra de criticar a sus jugadores les apoya… mucha gente quiere ignorar el mensaje y juzgar la acción… estoy feliz de que la iniciativa siga produciéndose”. Es así el tercer jugador de los Warriors que apoya este gesto. Green recalcaba además que el propio Ross había fundado la institución RISE, que se encarga de combatir contra la intimidación en los equipos deportivos profesionales.

Este pasado domingo fueron cuatro deportistas de élite integrantes de los Dolphins: Arian Foster, Jelani Jenkins, Kenny Stills y Michael Thomas. Doble órdago por tratarse del día que conmemoraba el recuerdo de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Nueva York. Doble o triple repercusión por tratarse de uno de los días con mayor audiencia de la temporada en la NFL. La polémica ya estaba servida y parece que está para quedarse.