Luka Doncic llevaba casi quince días sin jugar un solo minuto con el Real Madrid tras quedar inédito contra Khimki, Joventut y Estrella Roja. Para un jugador joven ver los toros desde la barrera es el peor castigo. Laso ha entendido que el partido contra el Bilbao Basket, justo antes de la primera final de Euroliga ante el Fenerbahçe, era la ocasión ideal para volver a darle pista a él y descanso a los Sergios. Y el joven esloveno no está desaprovechando la ocasión.

Nada más asumir la dirección del equipo en el segundo cuarto consiguió una canasta más adicional. Poco después, otra canasta. Y sin tiempo para digerirlo… ¡Bam! Este matazo. Tremendo.