Seth Curry siempre será el hermano de Steph, es inevitable. Pero poco a poco va ganando su espacio en la NBA y con la camiseta de los Mavericks promedia 10.2 puntos por encuentro en el presente curso, además de 2.8 rebotes y 2.4 asistencias. Anoche en el duelo ante Portland Trail Blazers se la jugó en los últimos segundos antes de llegar al descanso, recorrió toda la pista para acabar anotando con un escorzo en suspensión que aumentaba la renta de los tejanos hasta los 23 puntos.