Esta noche conoceremos el nombre del cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos de América. Acabará una carrera de 21 semanas de campaña agotadoras, para candidatos y ciudadanos. Se agradecerá abrir un vídeo en Youtube y no ver una promo de algún candidato, también entrar en Twitter y no encontrar ningún tweet promocionado. Termina una carrera de fondo en la que ha tenido mucho que ver el mundo del deporte y, concretamente, el baloncesto. El balón naranja ha sido parte muy activa de este partido jugado entre dos candidatos, Hillary Clinton y Donald Trump, sin el carisma de otros anteriores. Por este motivo, el apoyo de líderes de opinión de la NBA ha sido fundamental.

El ‘Locker Room Talk’ de Donald Trump

La cinta rescatada por el partido demócrata para desprestigiar a Donald Trump, en la que se escuchaba al magnate hablar sobre su trato con las mujeres, tuvo sus consecuencias en el deporte de la canasta. Su equipo de campaña intentó desactivar el daño recibido por esos comentarios vulgares calificándolo como un ‘locker room talk’, traducido al español significaría ‘comentarios de vestuario’. La reacción por parte de jugadores importantes de la NBA como Jamal Crawford o CJ McCollum no tardó en aparecer en sus redes sociales. “¿Locker Room?” se preguntaba el primero, mientras que el segundo era tajante con este comentario: “No he oído algo así en ningún vestuario”.

Pronto se unieron más deportistas como Blake Griffin o Udonis Haslem, el capitán de Miami Heat se preguntaba en qué vestuario habría estado Trump.

Hillary y sus apoyos mediáticos: Curry, LeBron, Magic…

Que Barack Obama sea un tipo muy vinculado al baloncesto ayuda a que las principales estrellas de la NBA se sitúen de su lado en unas elecciones, aunque el primer presidente afroamericano de la historia ya no se pueda presentar como candidato. La principal beneficiada ha sido Hillary Clinton, que si bien en 2008 peleó con el propio Obama por la candidatura, ahora recibe ‘mucho músculo’ de su compañero en el partido demócrata en forma de herencia y apoyos.

De este modo hemos ido viendo cómo grandes estrellas de la talla de Stephen Curry, Kareem Abdul-Jabbar o Magic Johnson han manifestado públicamente su apoyo a la candidatura de Clinton. Curiosamente los tres con una fuerza enorme de influencia en un estado como California, el más importante de todo Estados Unidos en número de electores para la asamblea.

El apoyo va más allá de las palabras y en un estado como California, se ha asegurado la simpatía de muchos ciudadanos gracias a sus ‘influencias’. Por ejemplo, una leyenda como Magic Johnson organizó una fiesta en su propia casa junto a los actores Samuel L. Jackson y Denzel Washington para recaudar dinero de cara a la campaña de Clinton, alcanzaron la importante cifra de 1.3 millones de dólares en una sola noche. La fidelidad de Johnson con los Clinton viene de años atrás, desde la presencia de su marido, Bill, en la Casa Blanca.

También en California Kareem Abdul-Jabbar escribió una columna en el prestigioso Washington Post apoyando a Hillary. Les une una gran amistad y él mismo fue nombrado por ella como embajador cultural del Departamento de Estado en un viaje a Brasil. La parte más al norte del estado de las puestas de sol también parece asegurado a través de la persona de Stephen Curry, que en una charla de hace un mes fue preguntado por los dos candidatos y no dudó a la hora de dar el nombre del suyo: “Hillary”.

La estrategia de Hillary Clinton a la hora de utilizar la influencia de estrellas de la NBA ha sido excelente. Este mismo domingo la veíamos en uno de sus mítines de cierre de campaña en Ohio, séptimo estado en importancia de voto con 18 electores. Su tesonero no era otro que LeBron James, inmejorable. Junto al Rey estuvo también alguien tan admirado en Cleveland como JR Smith.

Deportistas polémicos en apoyo de Donald Trump

Si bien Donald Trump ha logrado también abrazar algunos deportistas destacados, la mayoría de ellos no están tan bien vistos como los atletas de Hillary. Gente como Mike Tyson o Dennis Rodman han manifestado públicamente su apoyo al magnate, pero quizás no representen los mejores valores teniendo en cuenta las continuas polémicas por las que se vieron salpicados en su etapa de actividad, así como hechos como que el propio Rodman haya estado vinculado directamente con el régimen totalitarista de Corea del Norte.

Donald Trump sí logró hacerse con un apoyo muy importante, el quarterback campeón hasta en cuatro ediciones de la NFL y en tres de ellas como MVP de la Superbowl Tom Brady. Aquel apoyo pareció diluirse muy rápidamente. Si bien en un principio dijo que esperaba que Trump fuera elegido, después lo justificó como un ‘apoyo a un amigo’. Declaraciones de las que no debió sentirse muy orgulloso teniendo en cuenta que siendo preguntado posteriormente sobre la misma cuestión, hizo que terminara la rueda de prensa para no hablar sobre ello.

El grado de influencia de todos estos apoyos, positivos o negativos, puede ser clave para llegar hasta la Casa Blanca teniendo en cuenta que las encuestas de las últimas semanas señalan un empate total entre ambos candidatos. Como si de un partido de baloncesto se tratara, parece que serán importantes los minutos del ‘clutch time’. Veremos quién se desenvuelve mejor en los instantes finales porque este encuentro se va a ganar o perder ‘sobre la bocina’.