Un viejo debate –tuitero, sobre todo–, cuando al Real Madrid no le iba tan bien como en los últimos tiempos, versaba sobre la suplencia de Sergio Rodríguez en oposición a la titularidad ‘por decreto’ de Sergio Llull. En el baloncesto europeo, ser titular o no serlo no encierra las mismas connotaciones que en la NBA, donde los que empiezan los partidos tienen derecho una cuota asegurada de minutos y tiros. A este lado del Charco, lo que verdaderamente importa es acabar los partidos; empezarlos, pues no tanto.

En la etapa más reciente, Sergio Rodríguez ha sido el demoledor segundo golpe en el juego de bases del Real Madrid. Su capacidad para imponer un ritmo distinto con su privilegiada lectura del baloncesto ha permitido al equipo merengue salir de numerosas situaciones desfavorables. Además, el hecho de no estar de manera regular sobre la cancha durante el salto inicial, y de no jugar tantos minutos como otros, tampoco ha impedido su lucimiento personal. En 2014 el Chacho fue elegido MVP de la Euroliga y miembro del quinteto ideal ACB a pesar de no haber sido titular ni una sola vez entre las dos competiciones.

Con el cinco de cinco en títulos que acumuló el Madrid desde la Supercopa de 2014 hasta la Intercontinental de 2015, el debate parecía enterrado. No obstante, la lesión de espalda de Rudy Fernández ha obligado a Pablo Laso a alterar notablemente la rotación tradicional del Real Madrid. Dada la trascendencia de los partidos jugados en las últimas semanas, el núcleo del equipo ha tenido que cargar con más responsabilidad y minutos. El Chacho y Llull, que solían acabar muchos partidos en pista a la vez, ahora también los empiezan.

El pasado domingo Sergio Rodríguez nos comentaba que se siente “muy cómodo”  siendo titular de nuevo. “Los cambios que hemos hecho nos han ido muy bien. Llevaba mucho tiempo saliendo del banquillo y me estoy encontrando muy cómodo”. Eso también se refleja en los números. En ACB es titular desde la séptima jornada contra la Penya.

 

¿La influencia de esta novedad en el equipo? Pues aquí los números son más contundentes. El Madrid no pierde desde que el canario es titular: 9-0 entre ACB y Euroliga. Con él de suplente el equipo blanco arrastraba un balance 8-8 entre todas las competiciones (ACB, Euroliga, Supercopa e Intercontinental).

Por supuesto, la mejoría del Real Madrid no obedece exclusivamente a que el Chacho sea titular; no haremos ese análisis simplista (y erróneo). La necesidad ha sacado lo mejor del equipo blanco –el Chacho incluido–, que ha incrementado notablemente su rendimiento defensivo. Además, los jugadores nuevos están completando su proceso de adaptación y aportan más. Todo suma, todo influye.

Pero lo que salta a la vista es que tener al Chacho en cancha más tiempo, y más tiempo formando pareja con Llull, no ha dañado al equipo madridista. Al contrario.