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Las aguas bajan muy revueltas por Cleveland, con un balance de 18 victorias y 12 derrotas podría entenderse que el equipo está tardando en compactarse, pero las últimas derrotas en Miami (el día de Navidad) y ante los Pistons (-23 en casa) han desatado la furia de la prensa que sigue el día a día de los Cavaliers poniendo en duda la capacidad de David Blatt para llevar a buen puerto una de las plantillas más poderosas de la liga.

La principal crítica que cae sobre el antiguo técnico de Maccabi es la poca química que se evidencia entre él y sus jugadores, llegando a poner encima de la mesa que muchos de los mismos le han perdido ya el respeto a la hora de plantear un sistema de juego y una dinámica de trabajo que haga mejor al equipo.

En atenciones a los medios después de los partidos, tanto LeBron James como Kyrie Irving han sido preguntados en numerosas ocasiones por la confianza que le tienen al nuevo entrenador, cuestión que han sabido ‘torear’ con estilo para no echar el muerto a Blatt.

Quien centra todas las miradas y parece ser uno de los más alejados con el planteamiento del técnico es Kevin Love, un jugador al que según manifiestan periodistas especializados le está costando horrores adaptarse a su nueva posición dentro de un equipo hecho a golpe de talonario. El ala-pívot ha pasado de ser la estrella absoluta de los Timberwolves a tercer espada, algo que no está asimilando. Es inevitable comparar su caso con el Chris Bosh en Miami hace cuatro temporadas, el de los Heat fue más paciente y ajustó su juego a lo que le demandaba el equipo referente al juego interior.

Estos problemas de adaptación podrían desembocar en su salida del equipo, no durante la presente temporada, pero sí al final de la misma. No hay que olvidar que tiene la opción de buscarse otro destino por convertirse en agente libre.

Que hay desunión dentro del vestuario de los Cavaliers lo reflejan las declaraciones de LeBron James tras el partido ante Detroit, provocadas por la insistencia del periodista: “Bueno, escucha. Yo no pago facturas aquí, escúchame, yo juego. Soy feliz con quien tenemos. Él es nuestro entrenador. Pero esto es para crear una polémica conmigo y Blatt o entre el equipo y Blatt, es sólo para vender. Es sólo para vender y hacer que la gente lo lea y poner algo en la pantalla (en el ticket que caracteriza a los programas americanos de noticias). Es todo lo que es. Curioso, porque se podrían escribir esas mismas cosas cuando ganamos, también. Solamente se escriben estas cosas cuando perdemos porque se ve mejor”. A la pregunta sobre si David Blatt es el entrenador apropiado para Cleveland, el ‘Rey’ respondió : “Sí, quiero decir, él es nuestro entrenador. ¿Qué otro entrenador tenemos?”.

Veremos cómo acaba toda esta historia, nadie esperaba un rendimiento inmediato de este super-equipo, pero tampoco que la polémica les rodeara a este nivel con tan sólo dos meses de competición disputados.