España sufrió para cosechar su primera victoria en estos Juegos Olímpicos, Nigeria no quitó el pie del acelerador en ningún momento y vendió cara su derrota, volviéndose a enganchar al marcador cuando parecía que los de Scariolo lograban ventajas importantes. Finalmente el luminoso reflejaba un engañoso 96-87 que no representaba los apuros que la selección pasó para sumar por primera vez.

Ahorrar para malgastar

Para Scariolo y sus jugadores el partido ante Nigeria suponía un ‘ganar o morir’, quizás por esto el inicio del choque fue más convincente e intimidatorio, logrando rentas de hasta +16 (27-11). Pero el equipo africano nunca se rindió y utilizó toda su intensidad defensiva y músculo ofensivo para ir reduciendo poco a poco la desventaja. Su recuperación se pudo ver en el segundo y tercer cuarto, y es que a falta de tan solo diez minutos para el bocinazo final el resultado era muy incierto (66-65).

Un Juan Carlos Navarro bastante desaparecido en Río logró comenzar el último periodo con acierto y un triple junto a una ‘bomba’ marca de la casa devolvían una renta decente a España, renta que no fueron capaces de administrar con certeza y que los nigerianos llegaron incluso a doblegar. En el final del partido sí entraron los tiros libres en esta ocasión, y se jugaron con más cabeza balones ofensivos claves.

Pau Gasol y Ricky Rubio fueron los dos jugadores más destacados en anotación con 16 y 15 puntos respectivamente aunque merece mención especial Felipe Reyes, el que siempre aparece, que se quedó a las puertas del doble-doble con nueve rebotes y nueve puntos.

Vienen curvas

Ahora esperan Lituania el sábado y Argentina el lunes, probablemente los dos rivales más complicados para jugarse el pase a cuartos, no sólo por su calidad sino por lo que va más allá de la pista. Los lituanos quieren vengarse de la final del último Eurobasket y los ‘viejos’ de la albiceleste siempre juegan como su fuera una final. España debe mejorar, y no poco, para encontrar un pasaje para los cuartos de final, si además se logra evitar a Estados Unidos, sería casi un milagro.

Sin aficionados los primeros minutos

La anécdota (afortunadamente con final feliz) del partido fue que durante el inicio del primer cuarto no hubo espectadores, la policía de Río detectó una bolsa sospechosa en los exteriores del pabellón que finalmente resultó ser un artefacto explosivo que fue detonado de manera controlada. Una vez que todo estuvo bajo control, los aficionados comenzaron a llenar las gradas. El propio Ricky Rubio manifestaba al final del partido que llegara a pensar que “nadie quería venir a vernos jugar”.