Rápido se ha levantado el Real Madrid del palo que supuso perder el primer punto de la final sobre la bocina. El equipo blanco ha completado su mejor partido de la temporada fuera de casa superando claramente al Barcelona en concentración, energía y acierto. Los de Pablo Laso roban el factor cancha justo antes de que la serie viaje a la capital.

El Real Madrid tuvo un arranque impecable que le sirvió para adquirir una ventaja de 21 puntos (16-37) mientras el Barcelona todavía se ataba las zapatillas. Llull (13 puntos en el primer cuarto), soberbio, y la pareja interior Ayón-Reyes organizaron una sangría en la defensa azulgrana. Su rival, en cambio, no conseguía una sola canasta fácil.

La respuesta del equipo local fue progresiva. Tímidos acercamientos en el segundo cuarto y uno ya más serio en el tercero, cuando se llegaron a poner a solo 5 puntos (52-57). El Real Madrid no perdió la compostura, siguió haciendo un baloncesto preciso y sin errores tontos (solo 7 pérdidas en todo el encuentro) y en muy poco tiempo recobró una ventaja que le permitió vivir el resto del partido con mucha comodidad.

Gustavo Ayón dominó ambas pinturas con 19 puntos (9 de 9 en tiros de campo), 6 rebotes y 2 tapones.

El público del Palau despidió con pitos a su equipo. La eliminatoria se reanuda el próximo lunes a las 20:00 en el Palacio de los Deportes.