Gregg Popovich fue preguntado la pasada semana por los medios de comunicación sobre sus impresiones al conocer la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, habló muy claro y mostró su rechazo y sorpresa ante lo sucedido: “Me duele el estómago”. La consecuencia inmediata se reflejó en el buzón de entrada de su correo electrónico, recibió cerca de cien emails, de los cuales la gran mayoría eran de apoyo a sus palabras, mientras que algunos se mostraban enfadados y prometían no volver a invertir dinero en los Spurs.

| Gregg Popovich celebra el primer título de los Spurs junto al propietario Peter Holt. |

Lejos de ahorrarse más comentarios sobre Donald Trump, el entrenador de San Antonio volvió a manifestarse este jueves en contra del próximo presidente de los Estados Unidos: “Sigue siendo una situación desorientada, cuando pensabas que vivías en un tipo de país con ciertos valores que habíamos mantenido en estima, resulta que descubres que esos valores no son tan importantes para la mitad del país”. Su percepción del momento que se atraviesa se resume en que “hay mucha gente temerosa y por buenas razones”.

Una situación personal muy contradictoria

La polémica reside además en que la familia propietaria de los San Antonio Spurs, los Holt, son unos de los mayores donantes de dinero en Texas para la campaña presidencial de Donald Trump. Al técnico le preguntaron si le habían dado libertad para hablar de este asunto y contestó con la claridad que le caracteriza: “No, ellos no me han dado libertad. Vivo en América. Eso es lo que me ha dado esa libertad”.

“No puedes creer nada de los que salga de su boca. Cambia día a día, dependiendo de la situación o lo que él necesite en ese momento. En 1988 le preguntaron si se presentaría a la presidencia de Estados Unidos y dijo que si alguna vez lo hiciera sería con los republicanos porque son todos estúpidos”.

Julianna Hawn Holt es la actual CEO de los Spurs, sustituyó a su marido Peter el pasado mes de marzo después de cerrar veinte años de liderazgo al frente de la institución, se logró convertir un equipo humilde en una dinastía legendaria de la NBA. El mayor responsable de todo ello fue Gregg Popovich, en él se delegó y confió plenamente.

Estas donaciones al partido republicano podrían afectar a la excelente relación profesional que siempre ha existido entre los propietarios y el técnico de la franquicia tejana. Según los registros que la Comisión Federal de Elecciones reportó al Washington Post, la familia habría donado 5.400 dólares en primer lugar para la campaña durante el mes de junio. Cantidad que se vería después aumentada en 250.000 dólares más para el fondo: ‘Trump Victory’.

Un Team USA plenamente en contra de su presidente

¿Cuál será el próximo episodio en esta polémica secuencia de declaraciones? Seguramente no habrá que esperar mucho para escuchar de nuevo la opinión de Gregg Popovich, un tipo que va de frente y nunca se calla lo que deba decir. Sin complejos. La repercusión de sus palabras no solamente radican en su fuerte personalidad y la simpatía que despierta en los aficionados del mundo del baloncesto, vale la pena recordar que ‘Coach Pop’ será el próximo seleccionador de los Estados Unidos.

Durante la etapa de Mike Krzyzewski al frente del Team USA, la relación entre la Federación y el presidente era cercana. Barack Obama se preocupó por el equipo nacional y estuvo presente siempre que pudo en algún entrenamiento o partido. Para el recuerdo quedará aquella divertida imagen del Presidente y la Primera Dama besándose en la ‘Kiss Cam’. Fue en un amistoso ante Brasil antes de los Juegos Olímpicos de Londres. Tras el partido acudió al vestuario para desear suerte a los suyos.

| Gregg Popovich durante sus años de formación en la Air Force Academy |

Este tipo de complicidad se antoja imposible bajo el gobierno de Donald Trump. Los jugadores son mayoritariamente contrarios a su elección, y el que ejercerá las labores de seleccionador ya ha mostrado también su disconformidad. La lógica invita a pensar que pasará mucho tiempo hasta que se vuelvan a ver imágenes como estas.

No es una locura calificar a Gregg Popovich como un patriota. Encarna a la perfección lo que es el sueño americano, la búsqueda de oportunidades y el amor por unos valores. Sólo por sus años de estudio en la Academia de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos ya tendríamos suficiente sentimiento por su parte hacia la bandera norteamericana. Pero si además descubrimos que se entrenó para ese cuerpo y que estuvo muy cerca de considerar su profesión ligado a la CIA, entendemos todo lo demás. Su posición contra Trump y el rechazo del magnate hacia lo que llega de fuera es también una influencia clara de su familia. Gregg es hijo de padre serbio y madre croata, que emigraron a los Estados Unidos para tener nuevas oportunidades. Este patriota americano se encuentra desencantado, tras la victoria de Donald Trump no reconoce a este país, los valores que le hacían sentir orgulloso le llevan ahora a bajar la cabeza.