Mike D’Antoni dejó claro desde el primer día en que tomó las riendas de los Rockets que quería contar con James Harden en la posición de base. El cambio de chip del jugador no ha tardado en llegar y lo que antes era que muchísimas posesiones acabaran en sus manos ahora es un último pase el que habilita a un compañero. En los dos últimos partidos amistosos disputados por la franquicia texana, el barbudo ha sumado 23 asistencias, una cifra al alcance de los mejores ‘playmakers’ de la competición.