John Calipari firmó como técnico de Kentucky en la temporada 2009/2010, llegaba después de dirigir a la Universidad de Memphis y mandar a la NBA a talentos tan grandes como Derrick Rose y Tyreke Evans. Ambos comenzaron su andadura profesional tras pasar por las manos de Coach Cal con la ambición de convertirse en rookies del año. Años después lo han hecho otros como Karl-Anthony Towns, Jamal Murray, Willie Cauley-Stein, Devin Booker, Andrew Harrison, Julius Randle, James Young, Nerlens Noel, Anthony Davis… No fue suficiente credencial como para que los aficionados de Kentucky le tuvieran fe, pocos pensaban entonces que este entrenador fuera a cambiar la historia de este equipo en la NCAA, convirtiéndolo en una fábrica de grandes jugadores que hoy poblan los vestuarios de la mejor liga del mundo. No es casualidad, por algo cerraba el mejor contrato en su liga, pasaba a ser el mejor pagado de la liga universitaria.

Pronto se unirían a esos nombres de gran talla proyectos con muy buena pinta como John Wall, DeMarcus Cousins o Eric Bledsoe que completaban un gran bloque junto a Jon Hood y Daniel Orton. Los aficionados de los Cats ya empezaban a conocer qué tipo de ideas manejaba su nuevo entrenador. Cinco jugadores de aquel equipo fueron elegidos meses después en primera ronda del Draft. En el rendimiento alcanzaron el ‘Elite 8’ en el March Madness, lejos de las ilusiones creadas. Fue cuando empezó a crearse la injusta etiqueta de mal entrenador pero buen ojeador.

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Los números a su favor

Pero los números no mienten, John Calipari ha dirigido a tres universidades, comenzando en Massachusetts en 1988, donde estuvo ocho temporadas. Para el recuerdo quedan cursos tan brillantes como el del año 1996 con un balance de victorias y derrotas de 35-2 y el billete sellado para la Final Four. En aquel equipo jugaba un tal Marcus Camby que promedió 20.5 puntos y 8.2 rebotes por partido.

Su andadura en Memphis fue excelente, con seis apariciones en el Torneo de la NCAA y en su segunda campaña logró vencer en el prestigioso torneo NIT celebrado en el Madison Square Garden de Nueva York. Ganó en cuatro ocasiones consecutivas el título de Conference USA y participó en la Final Four de 2008 donde no pudieron ante los Jayhawks de Kansas. Los resultados llegaban, Calipari únicamente sumó 14 derrotas en sus últimas cuatro temporadas.

La dinámica se mantuvo con el cambio de aires, en Kentucky suma ya 237 victorias y 52 derrotas, un 82% de triunfos. Los otros dos técnicos históricos de la universidad no alcanzan esa cifra. Tubby Smith ganaba un 76% de los encuentros y Rick Pitino un 82%. Estas cifras convencen a cualquiera pero si hay un pero en la trayectoria de Coach Cal es el haber logrado únicamente un título nacional, lo que le pone lejos de los grandes mitos de los banquillos universitarios en los Estados Unidos como Coach K (cinco) o Roy Williams (dos).

El moldeador del talento para la NBA

De lo que quizás no puedan presumir tanto alguno de estos entrenadores es del número de jugadores que pasando por sus manos han terminado por jugar, con protagonismo, en la NBA. John Calipari ha tenido un total de 39 hombres drafteados por las diferentes franquicias, y es el único entrenador que ha dirigido a cuatro jóvenes que posteriormente han ocupado el número uno del Draft. Sólo él puede contar con cinco elegidos en primera ronda así como poder presumir de que tanto el número uno como el dos estuvieran a sus órdenes.

Es injusto calificar a Calipari como simplemente ‘un buen ojeador’, es mucho más que eso. Los capta, los ficha… y después es capaz de enseñarles a progresar y a jugar juntos. Es habitual que del quinteto titular de los Cats, los cinco sean novatos en la liga universitaria, y la falta de experiencia nunca influye negativamente en el rendimiento del equipo. Si un joven jugador es llamado por él se presenta una oportunidad única, una garantía de que pueda desarrollar una carrera profesional en la NBA. Sólo hay que consultar la amplia lista de jugadores que han estado a sus órdenes y han alcanzado un contrato profesional, impresiona.