Kobe Bryant, Tim Duncan, Kevin Garnett… todos ellos marcaron una época en la NBA, pero también inspiraron a miles de niños que crecieron viéndoles jugar. Serge Ibaka ha confesado que él era uno de esos niños que todas las noches se dormía imaginando que era una estrella como ellos, que jugaba a su lado, que alcanzaba su sueño de llegar a ser profesional. El nuevo jugador de los Orlando Magic contó en una entrevista a ‘The Undefeated’ que cuando era pequeño, en el Congo, tenía un póster de Kevin Garnett en su habitación.

No era una foto cualquiera del jugador de los Minnesota Timberwolves, en la instantánea el ala-pívot se estaba golpeando el pecho con rabia y aquella “pasión” impresionó a un joven Ibaka. Cuando el interior de los Magic compró el póster ni siquiera sabía quién era ese jugador, fue después cuando descubrió quién era Kevin Garnett. “Me levantaba cada mañana a las 5:00 para salir a correr. Antes de irme miraba el poster, antes de irme a dormir miraba aquel poster. Creo que eso es lo que me ha hecho estar donde estoy“. “Solo espero poder hablar con él algún día y decirle que si estoy aquí hoy es por su inspiración. Quiero agradecerle lo que hizo“, indica Ibaka.