Kevin Pangos Gran Canaria

Los apasionados del baloncesto universitario sentimos un pellizco el pasado verano cuando el Gran Canaria anunció el fichaje de Kevin Pangos. El canadiense fue uno de los nombres de referencia en el basket NCAA durante su ciclo completo de cuatro cursos en Gonzaga (2011-15) a base de liderazgo, clase y tiro exterior.

Pangos pertenece a esa nueva generación de jugadores que han puesto por fin a Canadá en el primer plano baloncestístico. En 2010 ganó la medalla de bronce del Mundial sub 17 junto a dos números 1 del draft: Andrew Wiggins y Anthony Bennett. Pero entonces el líder era él. Pangos incluso entró en el quinteto ideal del campeonato junto a los NBA Bradley Beal y James McAdoo y los polacos Ponitka y Karnowski (que luego sería compañero suyo en Gonzaga).

Acabada su etapa en los Bulldogs, donde acumuló 313 triples anotados (récord histórico del centro), no fue elegido en el último draft. Intentó entrar en la NBA a través de workouts privados con franquicias y en la liga de verano de Las Vegas. Allí, en el equipo que representaba a los Dallas Mavericks, coincidió con Pablo Aguilar. Y también allí empezaron a unir sus caminos él y el Gran Canaria.

“El recorrido de su fichaje, que fue un poco largo, se inició en la Summer League”, nos cuenta Berdi Pérez, director deportivo del club canario. “¿Costó mucho traerle? Sí y no. No, porque se daban unos condicionantes muy buenos para que su carrera deportiva pudiera seguir creciendo en un club estable al lado de un excelente base como Albert Oliver y encima con un gran entrenador como Aíto. Eso lo facilitó mucho. Y sí, porque había ciertas expectativas en torno a él y porque aparecieron varios clubes de Euroliga que quisieron tenerle. Pero nosotros ya habíamos empezado a andar el camino antes que ellos”, relata.

Su estatura (1,88 m.) y la carencia de una gran capacidad atlética es lo que le ha privado de entrar en la NBA. Eso que gana Europa, porque su talento es enorme. Pangos ha podido enseñarnos algo ya en el primer mes de competición: 12,0 puntos de media en ACB y 6,0 asistencias en Eurocup. Siempre listo para lanzar rapidísimo el triple y con ese tiro tras step-back (paso atrás) dificilísimo de ejecutar y casi imposible de defender.

No todo es positivo. En la competición nacional casi promedia tantas pérdidas (2,7) como pases de canasta (3,2), le ha costado salir de sus malas rachas de tiro y en defensa tiene todavía mucho margen de mejora. Todo es bastante diferente a lo que estaba acostumbrado en el basket universitario, claro.

“No hay que olvidarse de que fichar gente rookie es un alto riesgo. De Kevin Pangos lo que debemos esperar es que ayude a que el equipo sea mejor, pero sin más exigencia que a cualquier otro jugador porque es su primer año profesional; su primer año fuera de su entorno y su primer año a un alto nivel de exigencia como el de la ACB. Esta liga es dura y difícil si no tienes un nivel alto de concentración para superar los momentos difíciles que hay durante la temporada”, subraya Berdi.

Ahora me enfrento a hombres adultos. Jugadores que han estado jugando a esto cinco, diez o quince años. El reto es aprender todos los días, porque no lo sé todo, y mejorar todo lo que pueda”, nos comentó el propio Kevin Pangos en la Supercopa de Málaga.

Hasta el momento hemos visto su versión anotadora. La idea es que vaya madurando y desarrollando su faceta como director de juego.

“Es un jugador joven que viene de hacer una gran temporada con Gonzaga y que quiere seguir creciendo en Europa. Se ve que tiene muchas cualidades a nivel individual: un gran manejo de balón, tiro y lectura de bloqueos. Es un base anotador, aunque puede defender y es rápido de pies”, cuenta Pablo Aguilar a EJDN.

Pangos ha firmado un contrato de dos temporadas con el Granca, por lo que tiene tiempo para evolucionar en un entorno favorable y con los mejores maestros. Le preguntamos a Aíto García Reneses, conocido por desarrollar como nadie el talento de los jóvenes, por su proceso de adaptación: Sin duda le va a costar. Es un jugador con mucho talento e inteligente, y claro, de jugar la liga universitaria a jugar la ACB hay una diferencia. Aquí es donde tiene que demostrar que es capaz de hacerlo, mejorando día a día en las cosas que son nuevas para él”.

Cuando se adapte a cómo se hacen las cosas entre los profesionales habrá base para rato. Así que paciencia y a disfrutar de su talento.