Klay Thompson ya suma al descanso 40 puntos con un porcentaje de acierto del 68% en sus tiros de campo. Tras el parón volvió y se mantuvo caliente en sus tiros, así hasta alcanzar 60 puntos históricos, la mejor anotación de su carrera para ayudar en la victoria de Golden State Warriors ante Indiana Pacers por 142-106. Steve Kerr le sentó a falta de un minuto y 22 segundos para la conclusión del tercer cuarto, nadie sabe qué podría haber ocurrido si el duelo no hubiera estado sentenciado y hubiera tenido que seguir jugando.

Desde el año 1974 nadie en los Warriors lograba finalizar un encuentro por encima de los sesenta puntos, el último que lo logró en aquel año fue Ricky Barry, que acabó con 64 tantos ante los Blazers de Portland.

Tras acabar el partido llegó el momento de realizar a la entrevista a pie de campo para la televisión con los derechos de retransmisión, lo que no esperaba Klay Thompson era que Steph Curry fuera a esconderse tras él para arrojarle una bolsa de hielos.