El rumor se convirtió en realidad, Kyle Korver ya es nuevo jugador de los Cleveland Cavaliers a cambio de Mike Dunleavy, Mo Williams y una elección protegida de primera ronda para el Draft de 2019. Una estrategia de despachos que desde Ohio venían preparando hace meses, el aspecto en el que destaca el gran rival por el anillo, Golden State Warriors, es el tiro . Un especialista se antojaba muy necesario. Kyle Korver es el hombre. Ahora podrán contestar con más garantías cuando un hipotético duelo en Las Finales se vaya a la línea de tres puntos.

El ex de Atlanta Hawks posee una de las mecánicas de tiro más rápidas y precisas de la liga, comparado mil veces con un especialista como Ray Allen, este año promedia un 40.9% desde el perímetro. Tendrá oportunidades de adaptarse sin presión, y es que el otro tirador ‘oficioso’ de los Cavs, JR Smith, estará recuperándose de su lesión hasta bien entrada la postemporada.

Cleveland ya es uno de los tres mejores equipos de la liga en lanzamientos de tres pero el perfil de Korver suma un elemento más para combatir ante los Splash Brothers y el infalible Kevin Durant. “Estamos extremadamente encantados de añadir un jugador y una persona de calibre de Kyle Korver a nuestra familia, estamos seguros de que nuestros aficionados lo recibirán con los brazos abiertos”, eran las palabras de bienvenida del manager general de su nuevo equipo, David Griffin.

El alero comenzó la temporada manteniendo su puesto de titular con los Hawks pero acabó probando el banquillo, desde que se convirtió en suplente ha mejorado su anotación desde 8.5 puntos hasta 11.5, buen movimiento de Budenholzer. También aportó más en otros aspectos estadísticos como el rebote o las asistencias. Al parecer, los planes de Tyronn Lue pasan por utilizarle también desde el banquillo. La ausencia de JR Smith podría invitarle a jugar estos primeros encuentros desde el inicio.

La otra clave del movimiento de mercado que ha realizado Cleveland está en dejar un puesto libre en la plantilla. Que abandonen la disciplina de la franquicia Dunleavy y Williams permite que todavía pueda llegar un nuevo refuerzo. Según se ha filtrado a medios especializados, LeBron James parece muy interesado en incorporar a un base más. Por contra, el manager David Griffin opta más por un exterior que sea especialista defensivo. El tiempo dirá quién tiene más peso, de momento todos los movimientos que se han ido realizando desde el regreso del Rey a Ohio parecen promovidos por él mismo. Aparentemente no hay operaciones sin la aprobación de James.

La otra lectura del movimiento de Korver a Cleveland está en su contrato, finaliza el próximo mes de junio, por lo que será agente libre. Tanto para él como para el equipo es una buena estrategia. Él tiene un gran escaparate para poder exigir más, los Cavaliers le tienen cerca para poder ser una primera opción si el rendimiento es positivo, en caso negativo, no están atados a ningún compromiso.

El adiós de Kyle Korver supone para Atlanta que un nuevo icono se marche, un cambio de dirección sobre el proyecto que tan bien estaba funcionando a las órdenes de Mike Budenholzer. Incluso desde dentro del cuerpo técnico todavía no se explican cómo se pudo marchar Al Horford, tras él salió Jeff Teague y ahora Korver. Incluso se rumorea que Paul Millsap podría ser el próximo en salir. Un equipo en el que todo estaba bien asentado y el camino parecía claro, ahora hay un mar de dudas. El estilo de juego cambia, los nombres propios también. La crisis de identidad por parte de los aficionados es evidente.