Tras llegar dos veces seguidas a la final del Concurso de triples y perderlas contra Josh Ruggles, Jaycee Carroll no se iba a permitir otro segundo puesto.

En la ronda de clasificación de la mañana se le vio concentradísimo, colocando cada carro con mimo, atento a todos los detalles.

La mecánica de tiro del de Wyoming, con esa suspensión tan violenta suya, no le hace el tirador de concurso ideal. El desgaste al que se somete es elevadísimo y el minuto casi se le hace corto para lanzar los 25 balones. Al final de cada serie incluso le costaba recobrar la respiración.

Llegado el concurso, dio una auténtica exhibición: 20 puntos en la primera ronda para eliminar a Paula Palomares (15), 22 en la semifinal para echar a Mumbrú (18) y 22 en la final para superar a Mallet (20).

En la ronda definitiva empezó fallón y eso le hizo llegar a los últimos dos carros (10 balones) casi sin margen de error: hizo 11 de 12. Tremendo.

El Carpena, señor, le brindó una ovación tremenda.

Jaycee Carroll, maestro del triple.