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La pequeña Paula Palomares Valiente no sentía ninguna atracción por el baloncesto. Cuando su hermana mayor Manuela pidió en casa ir a un campus en verano la condición materna fue muy clara: “las dos o ninguna”. Se podrán imaginar la consecuencia inmediata… La ‘peque’ de la familia se tiró diez días entre balones y se dio cuenta de que aquel juego no estaba nada mal.

Un año más tarde, después de crecer literalmente en un patio de colegio, el del Arcángel Rafael del madrileño barrio de Aluche, emprendía un viaje directo al Ramiro de Maeztu. Estudiantes la reclamaba y la tuvo ‘de demente’ hasta que la niña se hizo mujer. El resto de la historia seguramente ya la conocerán, porque Paula no es ajena para los que siguen el día a día del basket desde hace años. Uno de los nombres que salen de carrerilla en femenino y que está a punto de poner un broche muy especial al final de aquel largo camino que comenzó ‘por culpa’ de su hermana.

“Estando retirada y jugando en segunda división nunca podría imaginar que me fueran a llamar para esto”, la sonrisa le llega de oreja a oreja porque en unos días estará compartiendo carros y balones con los siete mejores tiradores de la Liga Endesa. Aunque Paula tiene claro quién es el que quiere como rival y posible víctima, “Jaycee Carroll, me parece un tirador espectacular, siempre me ha encantado cuando le he visto jugar con el Madrid, impone saber que vas a competir contra él”. ¿Le ganará? “Ojalá pueda contar en el futuro que le gané”, que tiemble Carroll…

Es difícil pensar en Paula Palomares y no recordar aquella canasta que dio la vuelta al mundo cuando vestía la camiseta del Stadium Casablanca, un triple ‘a la remanguillé’ que rara vez se ven en las pistas en un partido real. “Aquel tiro fue pura suerte, fui a salvar el balón, quería que tocara el aro para que alguien cogiera el rebote. Lo metí, cosas que pasan a veces”. Aunque aquel lanzamiento tan poco ortodoxo se quedara grabado en su currículum dice que no lo va a intentar en el concurso de triples: “No tengo previsto tirar ninguna así. Hay gente que me ha dicho que lance el último a cucharón. ¡Cómo voy a hacer eso!”. Y yo añado… ¿No creen que sería divertido?

El basket femenino salta a primera página de los medios de comunicación en escasas ocasiones, generalmente con los éxitos de la selección o más antiguamente para contar las hazañas de Amaya Valdemoro en la WNBA. Esta vez lo hace porque la ACB ha logrado una buena estrategia de promoción, alimenta el atractivo de un concurso en horas bajas, y la principal consecuencia la asume Paula: “Ya me advirtieron que al invitado especial siempre le llaman más porque al resto ya los conocen y así ha sido. Mi teléfono no para de sonar y toda mi gente cercana me está también animando, me desean suerte y están tan sorprendidos como yo. Jamás lo hubiera pensado”.

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Todo parecía una broma

El buen rollo que se respira habitualmente en los círculos del baloncesto no es ajeno a Paula, hay mucho ‘bromista‘ en las canchas e inevitablemente su cabeza empezó a pensar por momentos que aquella invitación al concurso de triples de la ACB se convertía en una broma pesada de algún amigo: “Al principio pensé que era una broma por mis circunstancias actuales (Paula es jugadora de Liga Femenina 2 y está fuera de la liga principal) y como tardaron mucho tiempo en volver a decirme algo para confirmar ya pensé que todo había sido una gracia de alguien cercano”.

El CB Alcobendas incluso había aprobado que se ausentara de su partido en esa jornada de liga para representar al club en el Martín Carpena, “el club me ha liberado y me gustaría agradecérselo, tenía partido”. Por suerte, la llamada de confirmación llegó y era oficial, Paula Palomares participará en el Concurso de Triples de la Liga Endesa: “Ojalá tenga mucho apoyo, espero no decepcionar, haré lo que pueda”.

No sin mi hija

paulap3Parafraseando el título de la famosa película de los noventa de Bryan Gilbert, Paula ‘sólo puso una condición’ para concursar, que Carlota estuviera en el banquillo, su bebe de 16 meses. “Por supuesto, ella viene conmigo al fin del mundo, como mi familia”. Una jugadora de baloncesto en potencia porque con pañales ya sabe hacer grandes cosas con un balón: “ella imita cómo tiro, la pobre ya lleva más partidos encima… La hemos dicho que vamos a Málaga a que tire mamá y estará encantada porque donde haya un balón ella va. La van a hacer una camiseta y va a estar en el banquillo con papá”. El orgulloso marido de Paula y padre de Carlota no es otro que el exjugador de Real Madrid y CAI Zaragoza, Lucas Victoriano. “Ahí va a estar mi chiquitina apoyándome, va a ser muy bonito”.

 

Un día inolvidable

La palabra más repetida por Paula Palomares cuando la preguntas cómo está es ‘nervios’, ocasionados por la magnitud del pabellón, el nivel de los rivales y la responsabilidad de querer hacerlo bien. “Un poco de presión sí que tengo porque hay que hacerlo por lo menos bien, no hacer el ridículo. Es un poco el miedo que tengo”. Los referentes más recientes en el papel de invitado tampoco ayudan porque Josh Ruggles, con sólo 16 años, ganó en sus dos participaciones: “la verdad es que cuando me llamaron me puse a ver su concurso de triples y era espectacular cómo tiraba ese niño”.

Si lo miramos por la representación femenina en el concurso en años anteriores, la presión es menor que con el adolescente norteamericano porque “de las chicas que han participado anteriormente una se metió en semifinales pero las demás no ganaron nada, por lo menos me quita algo de presión”. Esa misma presión se convertirá, seguro, en alegría y disfrute. No sólo para Paula Palomares, una gran tiradora, sino para todos los que se reúnan en el Carpena a disfrutar del concurso de triples de la Liga Endesa, si Carlota sonríe será porque mamá también lo hace.