AnalisisEspanaGrecia

La eterna diferencia entre querer ganar y tener miedo a perder. Una Grecia invicta, completísima y favorita se encontró con un puñado de grandes competidores que bajaron la cabeza y jugaron a lo suyo sin mirar el marcador. Gran demostración de carácter de una selección española que firmó su mejor partido del campeonato el día que más falta hacía. España alcanza su novena semifinal de Eurobasket consecutiva (la racha se inició en 1999 y precisamente en territorio francés) y se asegura, como mínimo, una plaza en el preolímpico de 2016. Pero seguro que no se conforman con eso. Analizamos con lupa el trascendental España-Grecia (73-71) de cuartos de final.

Las claves

Esta vez no hubo ‘Gasoldependencia’, aunque Pau acabara con 27 puntos. Tampoco se echó mucho en falta a un Rudy Fernández limitado por sus problemas de espalda, porque su hueco lo llenó un Víctor Claver hasta ahora desconocido. La rotación de ocho hombres se las apaño bastante bien para hacer frente a un equipo de mayor estatura y dio la sensación de crecer físicamente con el paso de los minutos, aunque resulte paradójico. En resumen, España fue la mejor España de todo el verano.

Por momentos el partido pareció un clínic para bases sobre cómo jugar las situaciones de bloqueo directo. Por España, Sergio Rodríguez se asociaba continuamente con Gasol en el pick and rollpara conseguir muchas canastas fáciles, mientras sus otros tres compañeros en pista solo observaban. En el lado griego, Vassilis Spanoulis y Nick Calathes acababan ellos mismos esas situaciones con tiros de tres o de media distancia. Su falta de acierto –para la categoría que tienen esos dos jugadores– hizo que Grecia fuera casi siempre un paso por detrás de España.

Giannis Antetokounmpo, una fuerza de la naturaleza de 2.11 que puede jugar de lo que quiera, fue el único recurso griego para el que España no encontró antídoto. Presionó, robó, anotó y reboteó. Con él su selección tomó los mandos en el tercer cuarto (llegaron a lograr un parcial 3-16 para poner un preocupante 42-46 en el electrónico). Pero por fortuna para España, sus compañeros no estuvieron igual de inspirados.

Como en los octavos de final ante Polonia, el gran salto de calidad de España llegó coincidiendo con un descanso de Pau Gasol entre el final de tercer cuarto y principio del último. Nikola Mirotic y Felipe Reyes cargaron de faltas al juego interior heleno y propiciaron un parcial 7-0 (de 55-57 a 62-57 a 7 minutos de la conclusión) que hizo que sus rivales jugaran muy presionados a partir de entonces. Unido a un mejor rendimiento en el rebote (España logró 9 capturas ofensivas en la segunda parte) y a la seguridad de los españoles desde el tiro libre (83%, por un pobre 44% de los griegos), a Grecia el partido cada vez se le puso más cuesta arriba. El carácter marcó la diferencia.

Otra vez Francia en el camino

El próximo jueves (21:00 h.) toca el eterno rival, la selección francesa que es, a la vez, anfitriona, gran favorita y vigente campeona de Europa. También verdugo de los nuestros en las semis del Eurobasket de 2013 y en los cuartos de final de la última Copa del Mundo. Seguro que los 27.000 espectadores que llenarán el Pierre Mauroy de Lille y los 12 que estén sobre la cancha vivirán el partido con una especial excitación.

La Francia clásica de Parker y Batum está siendo hasta ahora más bien la Francia de Rudy Gobert y Nando de Colo, sus dos jugadores más regulares y brillantes. España deberá afrontar una evidente inferioridad atlética ante un equipo que cubre mucho espacio atrás, que juega por encima del aro y que viene rompiendo partidos sin necesidad de alcanzar su máximo potencial. Quizás sea esa comodidad con la que llega Francia, frente al esfuerzo agónico de los españoles desde el primer día, uno de los factores que más puede influir (para bien o para mal) en un duelo que ya es un clásico del baloncesto europeo.

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Los jugadores, uno a uno

QUINTETO INICIAL (Entre paréntesis, la evolución del marcador cuando estuvieron en cancha)
Sergio Llull (-6): Anotó dos triples en las dos primeras posesiones del partido, pero luego solo aportó 2 puntos más. No pudo correr y tuvo que esforzarse enormemente atrás con la marca de Spanoulis y Calathes.

Pau Ribas (-6): Menos minutos y menos responsabilidad ofensiva. Eso sí, sigue de dulce en el tiro de tres: 1/1. Acumula un 11/18, el 2º mejor porcentaje individual (61,1%) del campeonato.

Rudy Fernández (-3): Jugó, muy mermado, pero jugó. 0 puntos en 19 minutos. ¿Estará a buen nivel en las semis? Parece difícil.

Nikola Mirotic (+2):  Otro paso más adelante. Sensacional castigando a Grecia con su 8/8 en tiros libres. Protagonizó la jugada del partido. Sus dos últimos encuentros, de sobresaliente.

Pau Gasol (-2): Brilló tanto como siempre, pero esta vez estuvo mucho mejor acompañado. Hasta ahora el mejor jugador de todo el Eurobasket (y su máximo anotador con 23,6 puntos por partido).

SUPLENTES

Sergio Rodríguez (+11): Leyó muy bien la defensa griega desde el primer momento. Se hinchó a regalar canastas bajo el aro a Pau Gasol. En la segunda parte, con más problemas para pasar, decidió finalizar él mismo (con mucho acierto).

Felipe Reyes (+4): Su intervención en el primer minuto del último cuarto (provocó 3 personales seguidas) fue una de las piedras sobre la que se edificó la victoria. Suma siempre.

Víctor Claver (+10): Adelantó a San Emeterio en la rotación de alero por la presencia de Giannis Antetokounmpo. Empezó dando una de cal y otra de arena, pero terminó pletórico, asegurando muchos rebotes (8) y anotando una canasta, una sola, pero de gran valor.

No jugaron: San Emeterio, Willy Hernangómez, Guillem Vives y Pablo Aguilar.

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