Anoche Stephen Curry sorprendió y no precisamente por sus pericias con el balón. El base de los Golden State Warriors se quedó sin anotar ni un solo triple de diez intentos, algo que no ocurría desde el 11 de noviembre de 2014. Lo que significa que contra los Lakers, después de 157 encuentros anotando al menos un tiro de tres, Curry rompió la mejor marca de la historia de partidos consecutivos anotando desde el triple.