No están siendo unas Navidades sencillas en la familia Sager, está muy reciente la desaparición del jefe del clan, Craig, un periodista excepcional que recibió todo el cariño de la familia del baloncesto pero que sobre todo se volcó en vivir para seguir disfrutando de los suyos. Las fuerzas duraron lo que duraron y tras esa titánica lucha ante la enfermedad, toca recordarle con palabras que definan su personalidad y su carisma.

No hay duda de que uno de los mejores para explicar lo que supuso Craig Sager fue su hijo, el que comparte su nombre completo, Craig Sager Junior. Heredó muchas cosas de su padre, entre ellas el amor por el deporte y por el periodismo. Sumido en una tremenda tristeza por el adiós al ser amado, pero lleno de orgullo, escribe unas líneas en el medio especializado Sports Illustrated.

“Estar en sus últimos momentos seguía siendo un regalo para mi. Dado que mi padre sacó el máximo provecho a su vida, el orgullo fue el antídoto para evitar el dolor paralizante que sentía en los últimos momentos que viví junto a él. Estaba orgulloso de él, pero también de mi mismo. Un sentimiento que proviene de saber que hice todo lo que pude para construir una relación padre-hijo como la que tuvimos hasta el final”.

De las palabras que Junior escribe en SI podemos conocer un poco más cómo era el perfil familiar de su padre, más preocupado por momentos por el bienestar de los demás que por el suyo, pese a estar librando una dura batalla. “En los últimos años, mi padre me pedía que me centrara en mi propia vida y no en preocuparme por él demasiado. No pude ayudar salvo en pensar sobre lo que sentiría en ese momento si seguía su consejo”.

Un luchador incansable que no dejó de desarrollar su trabajo pese a estar sometido a un duro tratamiento, “llegó abril y escuché que planeaba intentar trabajar durante todos los Playoffs de la NBA, entré en pánico porque los últimos dos años habían sido un torbellino y podría decir que el ritmo fue cada vez más rápido, no hubiera sido capaz de convencerle para mantenerse al margen del trabajo y tuve que aceptar que viviríamos día a día sabiendo que el podría marcharse antes de conseguir estar con él todo el tiempo que necesitábamos juntos”. Fue entonces cuando encontró la fórmula para pasar más tiempo con su padre, casi de casualidad.

Craig Sager Junior cuenta que Brian Curtis les propuso escribir un libro de manera conjunta a padre e hijo, una obra que documentara la historia de su vida, su manera de ver la vida, su relación y la batalla inspiradora contra la leucemia. Justo una semana antes, Junior, había recibido otra propuesta para escribir un libro sobre los Atlanta Falcons, pero sabía que no podía dejar pasar esa oportunidad por alto. De no haber escrito jamás un libro pasó a comprometerse con dos, pero respondió afirmativamente. Era una oportunidad ideal para poner el tiempo en su favor, compartir grandes momentos con su padre. “Mi padre pudo leer lo que yo estaba pensando en ese momento y en otros anteriores de gran importancia. Hubo capítulos que no aparecen en el libro pero que también fueron escritos”. Después de vivir aquellos momentos intensamente, ya eran un equipo a la hora de sentarse a escribir, no era la situación ideal pero tenía mucho significado.

Fue un proceso muy constructivo, algo para compartir y una experiencia que enseña para siempre valores familiares y únicos. “¿Puede ser el año más difícil de tu vida el mejor? La respuesta es categóricamente no, pero es seguro que te enseña la lección de vida más importante que he aprendido: nunca te rindas y el tiempo es oro. Puedo decir que estoy orgulloso de cada segundo que compartimos juntos hasta el final”.

captura-de-pantalla-2016-12-26-a-las-03-28-31