Después de sembrar dudas en su debut en la Summer League de Las Vegas con tan solo dos aciertos de 15 tiros, Lonzo Ball dejó claro a aficionados y periodistas que su nivel es superior. Fue el duelo ante Boston Celtics el que utilizó como demostración de su calidad y para recordar por qué fue elegido en el número dos del último draft de la NBA.

El base de los Lakers selló su primer triple-doble con un número mágico, el once. Sumó 11 puntos, 11 asistencias y 11 rebotes, pese a que no pudo evitar la derrota de los Lakers ante los Celtics. Con UCLA en la NCAA jamás llegó a sumar un triple-doble.