Una lesión en su mano derecha desde la finalización del primer partido de Las Finales de la NBA ha influido en el rendimiento de LeBron James, tal y como pudimos conocer al concluir el cuarto (y decisivo) partido en Cleveland. El jugador se fracturó la mano al golpear una pizarra como gesto de rabia tras la ajustada derrota en el Oracle Arena en el primer partido de la serie. Desde entonces no se hizo público, pero tuvo que jugar infiltrado.

En su atención a los medios de comunicación una vez finalizadas Las Finales, LeBron no ocultaba ya la protección en su mano derecha. “Por muchas y diferentes razones era consciente de la importancia de estos partidos para nuestra organización”.

En plena rueda de prensa, LeBron recibió la pregunta obvia, si había sido su último partido con los Cavaliers. No desveló nada, pero dijo mucho. Que se plantea la salida es más que una evidencia: “No tengo ni idea en este momento, quiero considerarlo con mi familia, es la parte más importante a la hora de tomar una decisión así, igual que lo hicimos hace cuatro años. No tengo una respuesta para ti ahora mismo”