En la NBA resulta imposible no de hablar de los fichajes que fueron, los que casi fueron y al final quedaron en nada, del ‘qué hubiera pasado si…’. Ese fue el caso de LeBron James en el verano de 2010 cuando escogió nuevo destino, Miami, después de salir por primera vez de los Cleveland Cavaliers. El alero ya mantenía una estrecha amistad con Dwyane Wade y ambos pensaron en unir fuerzas en los Chicago Bulls, informa ‘CSN Chicago’.

¿Qué ocurrió? “El efecto Chris Bosh“, declaró Wade a ESPN. Aparte del hecho de que los Bulls no tenían capacidad suficiente para fichar a ambos, los Heat le ofrecieron no sólo esa posibilidad, sino también la oportunidad de formar equipo con Chris Bosh. “Chicago quería dos jugadores, podía hacer sitio para dos jugadores, pero Miami podía juntarnos a los tres“, señala el escolta.

En vez de ser LeBron, Derrick (Rose) y yo, que hubiera sido complicado, decidimos lo que creímos que era mejor desde el punto de vista baloncestístico“, puntualiza Wade. Este ‘Big Three’ formado por Wade, James y Bosh dio muchas alegrías en Florida con sus dos campeonatos consecutivos en 2012 y 2013. Pero lo cierto es que a los Bulls tampoco se les dio mal la temporada 2010/11, cuando Rose fue nombrado MVP (25 puntos, 7.7 asistencias por partido) y Tom Thibodeau elegido Entrenador del Año.