LeBron James, entre muchas otras estrellas, no quiso perderse el primer partido de la fase regular de Los Angeles Rams y los Seahawks. No era un encuentro corriente ya que el conjunto local volvía a la ciudad de Los Ángeles después de abandonarla en 1994. Lo que no se esperaba el jugador de los Cleveland Cavaliers era que la afición le iba a recibir con cánticos que hacían referencia a Kobe Bryant.