Vamos a jugar para ganar, que es como sé jugar yo“, con esta determinación afronta Sasha Djordjevic la final contra Estados Unidos. Después de su paseo ante Australia, el técnico serbio sabe que en el último escollo que se interpone entre él y el oro es “el equipo del torneo“. El entrenador del Bayern Munich quiere ver hasta dónde pueden llegar sus jugadores: “Existen dos maneras de jugar contra Estados Unidos, salir y jugar o salir y jugar para ganar“.

Tratar de romper la hegemonía de los norteamericanos son palabras mayores, aunque Serbia no se da por satisfecha con solo llegar a la final. Buena prueba de ello es el encuentro contra Estados Unidos en la fase de grupos, donde cayeron por tan solo tres puntos (94-91). Muchas de las opciones del conjunto balcánico de hacer un buen papel dependen de Milos Teodosic, considerado uno de los mejores bases de Europa durante la pasada década.

En el palmarés del jugador del CSKA de Moscú con su selección solo figuran una plata en el EuroBasket de 2009 y otra en el Mundial 2014. En las citas importantes con su país Teodosic, de 29 años, no ha firmado buenas actuaciones. No obstante, merced a sus logros en los clubes en los que ha militado y en el plano individual el serbio ha conseguido ganarse el respeto del Viejo Continente.

Recientemente David Pick hacía público que los Memphis Grizzlies insistieron en 2013 para que el base cruzara el Atlántico y probara suerte en la mejor liga del mundo. Sin embargo, Teodosic prefirió quedarse en el CSKA pese a la gran oferta: cinco millones de dólares por temporada. El año que viene el serbio acaba contrato con el equipo ruso y, coincidiendo de nuevo con el aumento de tope salarial, no sería de extrañar que le llovieran las ofertas.

Aunque independientemente de lo que ocurra en el partido, Djordjevic se colgará otra medalla olímpica veinte años después, eso sí, como entrenador. Fue hace veinte años cuando Yugoslavia, capitaneada por el ahora seleccionador serbio, cayó en la final olímpica de Atlanta en 1996 frente al anfitrión, Estados Unidos.

Antes que él Zeljko Obradovic consiguió este honor tras conquistar la plata en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 en un equipo plagado de jugadores de renombre como Drazen Petrovic, Vlade Divac, Toni Kukoc o Dino Radja. Años más tarde condujo a la selección de su país hacia el podio en Atlanta. Sin embargo, hay un precedente todavía más lejano: Petar Skansi. En México 1968 conquistó la plata como jugador y veinticuatro años después reeditó su triunfo en Barcelona 1992 en el banquillo de Croacia.