No parece que LeBron James vaya a abandonar Cleveland este próximo verano, pero las decisiones que se toman últimamente en los despachos de la franquicia de Ohio ya han puesto encima de la mesa una buena excusa para que la estrella del equipo tenga su pataleta, en este caso, parece que bastante justificada. El motivo no es otro que la salida de la institución de David Griffin, el hasta ayer manager general del equipo.

Fue una decisión del propietario, Dan Gilbert, que comunicó que se trató de un acuerdo mutuo de no continuar con el contrato que acababa a finales del presente mes de junio. En esta maniobra parece que no se ha tenido para nada en cuenta la opinión de LeBron James, algo que en otro contexto podría parecer lo más normal, pero que en el ‘modus operandi’ de los Cavs no lo es.

Según han informado varios periodistas especializados en el día a día de los Cavaliers, LeBron habría mostrado su sorpresa al conocer la decisión. De sobra era conocida la buena relación que mantenía con Griffin, quedó claro en abril, cuando le apoyó públicamente, este lunes por la noche quedó más que comprobado con el tweet que el propio LeBron publicaba en su cuenta oficial y en el que decía: “Si nadie te valora, Griff, yo lo hice, y espero que también toda la gente de Cleveland. Gracias por lo que hiciste por el equipo en estos tres años. ¡Ganamos un campeonato!”

No hace falta ser muy inteligente para leer entre líneas el enfado de LeBron James, y resulta más evidente que nunca que nadie le consultó, algo que bajo la batuta de Griffin sí debía ser un paso habitual antes de tomar decisiones. Parece que las cosas están cambiando por Ohio, la duda surge al pensar si estos cambios pueden dar o no con la piedra angular del proyecto vistiendo otra camiseta la próxima temporada.