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Cinco partidos han disputado los Cavaliers desde que David Blatt fuera despedido el pasado 22 de enero. La polémica rodeó el adiós más surrealista de la historia del baloncesto norteamericano con Cleveland situado como mejor franquicia de la Conferencia Este. Fueron muchos los colegas de banquillo que se manifestaron en contra de la decisión tomada, postura que hoy en día sigue firme a favor del trabajo realizado por el que fuera campeón de Europa con Maccabi en 2014.

Será cuestión de química, pero lo cierto es que los jugadores mandan en la pista y cuando un equipo tiene tanta calidad está en su mano querer confiar en la pizarra o tirar de autogestión. David Blatt no supo hacerse con este grupo de jugadores en la temporada y media en la que estuvo al frente del banquillo. Ahora Tyronn Lue aparece como héroe para los suyos, representa la confirmación de que la decisión fue acertada porque los Cavs se han transformado en apenas cinco encuentros. Triunfos al margen, parece que los protagonistas de todo esto, los jugadores, vuelven a sonreír sobre el parqué de nuevo.

Desde EJDN hemos querido analizar cuáles están siendo los tres pilares principales que Tyronn Lue está construyendo para lograr una rápida reacción en el equipo y que le pueden servir además para seguir ‘edificando’ un equipo campeón.

Golpe sobre la mesa ante los Spurs
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De las cuatro victorias logradas bajo esta nueva gestión, una de ellas refuerza la apuesta de la directiva con el brusco golpe de timón, fue la obtenida ante San Antonio Spurs (117-103), primer partido ‘grande’ que convertían en triunfo, algo que David Blatt no había conseguido hasta ahora con convencimiento y supone una carga positiva para la moral de los de Ohio de cara a futuribles finales.

Estaba claro que cuando el día 23 de enero Lue tomó las riendas y comenzó a planificar el trabajo a corto plazo, el encuentro del pasado sábado 30 de enero estaba marcado con rotulador fluorescente. Vencer a los Spurs demostraría que los Cavs van en serio y le daría crédito y prestigio, dos valores muy interesantes cuando eres novato y tienes a la mitad de tu gremio mirándote como a un ‘trepa’.

La aprobación de LeBron James

Si bien es cierto que los Cavaliers quisieron desmarcar a la estrella de Akron con todo lo que tuviera que ver con la salida de Blatt, el hecho de que a los pocos días aparezca ensalzando al nuevo técnico deja a las claras que la decisión no vino únicamente desde arriba. Este negocio es sencillo, si tienes al jugador más determinante de la liga (con permiso de Stephen Curry), interesa que él se sienta a gusto. Si además logras que confíe en ti, ya estás dirigiendo al equipo en otra dimensión mucho más favorable. Blatt no consiguió ninguno de estos dos detalles.

La respuesta de los jugadores ha sido la clave en el ‘post-mortem’ del ex de Maccabi. La empatía de Lue llega desde la experiencia de quien ha vestido de corto recientemente y conoce qué puede pasar por la cabeza de cada uno de sus hombres, la del que juega mucho y la del que juega poco, al que le salen las cosas bien y el que no termina de levantar el vuelo. Además, después del cambio en el banquillo todos los ojos están pendientes del vestuario, son los próximos en ser señalados. Esa actitud junto a la calidad individual de cada uno de ellos ensombrece los carentes planteamientos tácticos que el novato Tyronn pueda poner sobre la pista. Pese a ello, que LeBron James te avale en los primeros días es muy positivo: “Estamos haciendo un esfuerzo a conciencia por hacer todo lo que el nuevo entrenador nos pide. Él está haciendo un gran trabajo limpiando el ambiente y transmitiéndonos lo que espera de todos nosotros”.

Los números no mienten

El baloncesto es un deporte de estadística y los números reflejan muy a las claras lo que supone un cambio de tendencia. Quizás sea pronto para descubrir los orígenes del cambio en Cleveland, pero los guarismos nos permiten conocer las consecuencias de la administración Lue.

El equipo ha experimentado un crecimiento notable en parcelas muy significativas durante los últimos cinco partidos. La primera de ellas es en las asistencias, con Blatt en el banquillo se promediaban 22 por encuentro mientras que ahora esa cifra asciende hasta 25. Traducido a puntos, esto supone casi cinco tantos más por partido. Los últimos cuatro han situado a los Cavaliers como el primer equipo de la NBA en rating ofensivo (121,4), el segundo en porcentaje de acierto en tiros de campo y el tercero en anotación (115 puntos por duelo disputado).

Si lo miramos desde el punto de vista individual, encontramos que uno de los integrantes del ‘Big Three’, Kevin Love, ha estallado en este preciso momento. ¿Casualidad? Parece que no. El ala-pívot ha logrado un promedio de 23.7 puntos, 9.3 rebotes y 3.3 asistencias en los últimos tres triunfos. Además de mejorar su acierto en tiro exterior situándolo a ambos lados del  perímetro por encima del 50% de efectividad.

Pareciera que los Cavs hayan dado un paso más en revoluciones, lo que demandaban desde las oficinas, obteniendo mayor rendimiento de todas sus estrellas. Desconocemos cuánto tiempo durará el crédito de Lue, pero lo cierto es que hoy por hoy cuanta con algo que Blatt no tuvo, el apoyo y la predisposición de los jugadores. Esto permite que sean un conjunto menos individualista por sistema, que sabe dar un pase más cuando es necesario. La luz al final del túnel, si es que alguna vez hubo un túnel, comienza a verse en el horizonte del Quicken Loans Arena.