Luis Casimiro Sevilla Barcelona

Muy mal han empezado las cosas para el Baloncesto Sevilla. El domingo pasado, derrota por 35 puntos en Santiago (88-53), la cuarta más dura de la historia del club. Ayer, paliza del Barça (-39; 58-97), la más amplia sufrida por el Sevilla como local en ACB y retransmitida a todo el país por la tele pública.

Al conjunto sevillano, que ha bajado claramente un escalón en talento con las salidas de Porzingis y Hernangómez, le falta además su teórico base titular, el lesionado Nikola Radicevic. Los jugadores nuevos parecen desenchufados. No hay cohesión defensiva ni acierto. En dos partidos no ha habido un solo jugador que llegara a 10 puntos. Hay a quien esto le empieza a recordar a los inicios de la era Scott Roth.

Por eso, su entrenador, Luis Casimiro Palomo, el mismo que salvó al equipo del abismo la temporada pasada, tuvo que contestar preguntas complicadas en la rueda de prensa posterior al partido. “Esta plantilla se ha hecho con mi beneplácito. El responsable de ella soy yo. No hay que mirar a otro sitio. El responsable está aquí”, declaró sin desviar balones.

Preguntado por las causas de estas duras derrotas, el técnico manchego se negó a personalizar: “Si me vais a buscar para que yo deje mal a algún jugador concreto en público, no perdáis el tiempo. Porque mi deber es trabajar de puertas hacia dentro. Aquí fuera tengo que decir menos de lo que digo dentro. Y nunca voy a exponer públicamente a un jugador. El problema es de colectivo. De momento estamos perdiendo todos”.

Casimiro Palomo sí habló de “sentir más la defensa” y “jugar con más corazón y deseo”. También señaló que “no somos los únicos que nos estamos llevando buenas palizas”. “Esto no se acaba ya. Quedan 32 partidos por delante. Cada victoria que logremos va a ser muy sudada. Tenemos que estar mucho más implicados en la causa”, añadió.

El domingo que viene visitan al Gran Canaria, actual líder de la Liga Endesa.