Barack Obama está aprovechando magníficamente bien sus últimos días en la Casa Blanca, parece cosa de agenda que los actos más apetecibles sean los que protagoniza el presidente saliente de los Estados Unidos. Si hace pocas fechas veíamos el recibimiento a los Cleveland Cavaliers como campeones de la NBA, este martes podíamos ver presentes en la residencia oficial del mismo a dos grandes jugadores de baloncesto, dos leyendas como Michael Jordan y Kareem Abdul-Jabbar. Ambos acudieron a recibir la Medalla a la Libertad, y junto a ellos múltiples personalidades como los actores Robert de Niro, Robert Redford o Tom Hanks, también la afamada presentadora de televisión Ellen DeGeneres, el arquitecto Frank Gehry o los cantantes Diana Ross y Bruce Springsteen.

Entre las frases cariñosas que dedicó a los dos jugadores de baloncesto destacamos el guiño a Kareem por su importancia en la evolución del juego en el baloncesto: “Si un deporte cambia sus normas sólo para ponérselo más difícil, es porque usted es muy bueno, imparable”.

Entre los reconocimientos a un Michael Jordan que terminó llorando, quiso presentarle de una manera muy original: “Tenemos entre los condecorados a atores de personajes de renombre, como el de Space Jam“.