Con las maletas preparadas y el billete de avión siempre a mano, así ha vivido los últimos 16 días Mo Williams, jugador que ha pertenecido a cuatro equipos diferentes en todo este tiempo sin haber jugado ni un solo minuto.

A las cinco de la tarde de este lunes 23 de enero, los Nuggets reclamaban al base norteamericano de la lista de jugadores liberados. Se encontraba inscrito en este listado después de que los Sixers lo hubieran inscrito tras haber solicitado su firma desde los mismísimos Nuggets. ¿Qué sentido tiene todo esto? Básicamente porque los Cavaliers necesitaron en su momento incluir su salario de 2.2 millones de dólares en la operación de traspaso de Kyle Korver.

Resumamos los movimientos de mercado con este mismo jugador:

  • Hasta el 7 de enero: pertenece a la plantilla de Cleveland Cavaliers.
  • El 7 de enero: es traspasado desde los Cavaliers a los Hawks como parte del traspaso de Korver.
  • 18 de enero: traspasado desde Atlanta Hawks a Denver Nuggets.
  • 18 de enero: queda liberado por los Nuggets.
  • 20 de enero: lo reclaman los Sixers de la lista de jugadores libres.
  • 21 de enero: liberado por los Sixers un día después de haberlo reclamado.
  • 23 de enero: Denver Nuggets vuelven a incluirlo en su plantilla.

Este baile de traspasos y liberaciones de un mismo jugador sitúan a Mo Williams a la altura de lo que experimentó Luke Ridnour en septiembre de 2015. Fue traspasado en cuatro ocasiones en menos de una semana, sin disputar minutos, hasta el propio jugador bromeaba con su situación: “¿Alguien sabe dónde vivo? Porque yo no”. Antes que Ridnour hubo otro caso, Quentin Richardson, aunque él tuvo esos cuatro traspasos a lo largo de los meses.

Volviendo al caso de Williams, vamos a tratar de explicar por qué se dieron ese cúmulo de movimientos, y es que en una organización tan ejemplar como la NBA también queda espacio para temas tan ridículos como este, se trata del ‘Salary Floor’ o suelo de salario. Vendría a ser un gasto mínimo del equipo en salarios, de modo que se trate de evitar que un conjunto corte a muchos jugadores para reducir su gasto salarial y quede por lo tanto sin ser mínimamente competitivo.

No es casualidad que los Nuggets y los Sixers hayan estado inmersos en esta operación, y es que sus presupuestos de plantilla pertenecen correspondientemente a las nóminas número 28 y 30 respectivamente. Esto convierte a Mo Williams y sus 2.2 millones de ficha en un chollo que permita al equipo que lo contrate cuadrar las cuentas.

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¿Y por qué tantos movimientos? No es normal que Denver lo reclame hasta en dos ocasiones y Philadelphia lo llame y lo libere al día siguiente. La explicación radica en que cada vez que un jugador con un salario garantizado (en este caso de 2.2 millones de dólares) es liberado por un equipo están solicitando rescindir ese pago. Después hay 48 horas para que un equipo por debajo del tope salarial o con muchos lesionados lo reclame. Si lo hacen, ese jugador va directamente al límite de salario exacto para ese año. Si Nuggets y Sixers no paran de reclamar y liberar a Mo Williams es para cuadrar sus números colectivos y llegar al sueldo grupal mínimo exigido (‘Salary Floor’). Si después de liberarle nadie lo reclama pasaría a ser agente libre pero su sueldo queda grabado en el último equipo que lo contrató. En ese juego están ahora las dos franquicias mientras el jugador es pura mercancía.

Cuando un equipo no alcanza con el salario colectivo el mínimo exigido por la NBA, se ve obligado a elevar el salario de sus jugadores a modo de ‘multa’ para llegar a la cifra marcada por la liga, es decir, una especie de aumento de sueldo para la plantilla. Tanto Orlando Magic como Portland Trail Blazers lo tuvieron que hacer en el pasado curso. Es completamente absurdo que por evitar una cantidad así acaben ‘jugando’ con el pase de un jugador.

Los traspasos sin sentido de Mo Williams podrían seguir produciéndose durante los próximos meses, hasta que se cierre el mercado de la NBA el próximo 22 de febrero. Y sería interesante que los aficionados ‘disfrutaran’ de esta situación tan cómica, y es que a partir de la entrada en vigor del nuevo acuerdo entre la liga y el sindicato de jugadores, ya no volverá a producirse ningún caso como este, son buenas noticias para Mo Williams, al fin sabrá dónde debe alquilar su próximo apartamento.