Balonmano, tenis, fútbol, natación… y baloncesto. Nemanja Nedovic asegura que “me enamoré del baloncesto desde el minuto uno”, pero previamente probó varias disciplinas antes de elegir el deporte de la canasta. El escolta ha alcanzado la meta de cualquier jugador, llegar a la NBA, pero como él mismo admite “no me impuse“, por lo que se esfuerza por alcanzar su mejor nivel y volver “algún día” para hacer historia. Saltar el océano Atlántico no es tarea sencilla si hablamos de baloncesto, pero el escolta serbio está dispuesto a volver a probar las mieles de la mejor liga del mundo.

El jugador del Unicaja nació en Serbia, pero debido a que su padre, Sladjan, era jugador profesional de balonmano, tanto él como su familia se mudaban con frecuencia de un país a otro. Como es natural, Nedovic siguió los pasos de su padre, así que se inició en este deporte como portero. Sin embargo, su madre le apartó del balonmano tras un pequeño incidente: “Mi madre estaba en la grada y vio cómo me golpeaba una pelota en la cabeza, así que se acabó el balonmano”, nos cuenta sonriendo.

Después de aquello practicó tenis, fútbol y natación; en este último deporte podría haber tenido un futuro prometedor. Cuando tan solo tenía 9 años vivía en Ascoli y la Federación de Italia le ofreció la posibilidad de competir con ellos, pero su carrera como nadador se truncó después de asistir a un entrenamiento de baloncesto. “Me di cuenta de que era el deporte que iba a amar. Las distancias, el balón, la canasta, desde el principio sentí que era lo mío, explica.

Nos confiesa que su ídolo desde pequeño es Alessandro del Piero, pero sus dotes futbolísticas no eran tan buenas como le hubiera gustado. “Mi madre me dijo que era un buen jugador de fútbol, pero que mis pies iban por un lado y el cuerpo por otro”, dice con una sonrisa. A partir de entonces cambió de disciplina y de ídolo.

Kobe Bryant sustituyó a del Piero y el balón naranja a la pelota de fútbol. De vuelta en Serbia, Nedovic destacó en las categorías inferiores del Estrella Roja, equipo con el que debutó como profesional en 2008. Después, en 2012 hizo las maletas hacia Lituania para unirse al Lietuvos Rytas, este sería su paso previo a la NBA.

El 27 de junio de 2013 fue elegido por los Phoenix Suns en el puesto 30 de la primera ronda del Draft, pero en seguida traspasaron sus derechos a Golden State Warriors: “Fui drafteado por el mejor equipo del mundo ahora mismo y fue difícil conseguir minutos para jugar”, comenta en exclusiva a EJDN. En el equipo de Oakland promedió 1,1 puntos y 0,6 rebotes en 24 partidos disputados, siendo más destacada su actuación en los Santa Cruz Warriors, el equipo vinculado de la D-League, con 14,9 puntos, 2,5 rebotes y 4,2 asistencias en 15 partidos.

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El escolta también nos cuenta que le costó entre dos y tres meses adaptarse al estilo de juego americano: “La NBA es más uno contra uno y la pista es mayor, mientras que en Europa es más juego de equipo, con muchas ayudas y defensa” analiza. El jugador serbio regresó al año siguiente a Europa, aunque justifica su decisión: “Aquella experiencia no me gustó, no sabía si formaba parte del equipo de los Warriors o del de la D-League. Aprendí mucho y me formé, pero el nivel de la Liga de Desarrollo está por debajo del de la Euroliga“.

Nedovic tenía la necesidad de volver a encontrarse a sí mismo y su juego, algo que parece que encontró en Valencia la temporada pasada y en esta campaña en Málaga. No me impuse en la NBA, continúa el ahora jugador del Unicaja a punto de empezar los Playoffs de la Liga Endesa. “No descarto volver a la NBA algún día, pero ahora mismo estoy en Unicaja y tengo que centrarme en este equipo”, declara firmemente a EJDN.

El viernes a partir de las 21.30 comenzarán la eliminatoria al mejor de tres partidos frente al Valencia Basket, su ex equipo. Hace diez días jugamos contra ellos y ganamos, pero en los playoffs va a ser diferente, va a ser una serie difícil, quizá la más difícil de los cuartos, concluye el escolta serbio.