A veces es difícil controlar los nervios durante los partidos pese a ir ganando de mucho, como ocurrió anoche durante el Indiana Pacers vs Chicago Bulls (111-94). Paul George acabó expulsado en el tercer cuarto después de darle una patada al balón contrariado por una decisión arbitral. La mala suerte quiso que la pelota golpeara a una aficionada en la cara y aunque el alero de los Pacers se disculpó enseguida no se libró de ser descalificado.