Todavía con la resaca de su primer campeonato, los Cleveland Cavaliers parece que afrontan algunos problemas internos. En los últimos años la franquicia de Ohio ha cerrado a última hora la renovación de ciertos contratos importantes para el equipo, como en el caso de Tristan Thompson el verano pasado. No fue hasta mediados de octubre cuando el ala-pívot firmó por cinco temporadas a razón de 82 millones de dólares. Este año se sigue retrasando la renovación de JR Smith, dado que las negociaciones han llegado a un punto muerto.

Ahora es el equipo de Tyronn Lue el que se muestra reacio a continuar si no hay un aumento salarial después de conseguir el anillo. Parece ser que el cuerpo técnico que acompaña al técnico cada noche no está contento y la frustración crece a medida que pasan los días. De acuerdo con Chris Haynes (ESPN), Phil Handy, Damon Jones, Jim Boylan y James Posey ya no tienen contrato con los Cavs, expiró el 1 de julio, aunque se espera que continúen. Una situación totalmente distinta de la de Larry Drew, con contrato en vigor y al que Lue quiere promocionar.

Por el momento el único que ha conseguido una mejora salarial ha sido el propio Lue, que ha firmado por cinco temporadas como entrenador principal y 35 millones de dólares. Desde la franquicia no hacen más que darles largas al resto del staff, lo que perjudica seriamente al equipo ya que la temporada está a la vuelta de la esquina. La única buena noticia es que ninguno de los asistentes de Lue está negociando con otras franquicias, por lo que se deduce que quieren llegar a un acuerdo y quedarse. Aunque como apunta Haynes: “llegados a este punto de hostilidad, no es el ambiente ideal que alguien quiere tener para luchar contra los Golden State Warriors“.