Ricky Rubio estuvo este jueves en la víspera de su cumpleaños con los compañeros de ‘El Transistor’ en Onda Cero. El base español de los Timberwolves estuvo muy sincero y no se escondió en ninguna pregunta, pese a que uno de los temas principales fue el recuerdo que mantiene de su madre, fallecida hace meses víctima de un cáncer: Es un tema delicado del que se habla con melancolía pero siempre la vamos a tener presente. Es muy importante en nuestras vidas y nunca lo va a dejar de ser. Era única, con mucha energía, llevaba el timón de toda la familia. Nos unía a todos. La verdad es que se la echa mucho de menos. Se notaba su presencia, tenía energía para hacer de todo y siempre se desvivía por nosotros y por los demás”.

Este viernes 21 de octubre Ricky cumple 26 años y sus hermanos han llegado a Minneapolis por sorpresa, algo que era más común en otra época del año, “todas las navidades venían a pasarlas aquí conmigo”. Ahora hay una ausencia insustituible. Rubio no olvida el momento en que se enteró de la enfermedad de su madre: “Yo estaba en el hospital porque le hacían unas pruebas, le habían encontrado algo en la pierna y al final le hicieron un chequeo de todo el cuerpo y le encontraron un tumor en el pulmón. Empezó todo hace cuatro años y ha sido una pelea constante, ella nunca se rindió”.

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La actitud de su madre le inspira ahora en el día a día. “Ella no perdió porque fue una persona que siempre nos dio una muestra de alegría. Siempre quiso probar lo último para intentar solucionarlo. Nunca se rindió hasta el último momento, sus ganas de vivir eran toda una lección de vida”. El pasado curso ha sido, probablemente, el más duro para él desde que juega en la NBA: “Hubo momentos en los que pensabas mucho en lo que es primordial para ti. Tuve la suerte de poder volver y haber pasado los últimos momentos con ella. Si no nunca me lo habría perdonado”.

Analizando los últimos meses, hay un momento clave como los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, cuando tardó en coger ritmo,  era su primera gran competición tras la devastadora noticia, el apoyo que recibió de sus compañeros fue único: “En la Selección me ayudaron muchísimo a salir adelante, creo que fue clave para ver que hay gente que se preocupa por ti. Ese es el secreto de ese equipo, que nos juntamos cada verano y somos una gran familia”.

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Gracias a la charla que los compañeros de Onda Cero mantuvieron con Ricky, pudimos conocer una historia muy especial, la de una pulsera que le acompaña allá donde vaya y y que le regaló el jefe de los fisioterapeutas de los Timberwolves, ese objeto tiene mucho significado filosófico: “Está hecha con agua del punto más alto y más bajo de la tierra para decir que nunca estés muy arriba en los momentos muy buenos y nunca muy abajo en los muy malos. Es un poco el centro, estar centrado y que no se vaya la cabeza cuando tienes éxito ni te hundas cuando las cosas vayan muy mal”.

También hubo tiempo para hablar de la actual temporada que está a punto de comenzar, en la que “las sensaciones son muy buenas”. La llegada de Tom Thibodeau ha cambiado al equipo, “es un entrenador con mucha experiencia que está todo el día en el pabellón y se nota, es el guía perfecto para este equipo”. Esto, unido al talento de la plantilla invita a soñar con cotas más altas: “tenemos un entrenador que sabe muchísimo y somos un equipo joven con mucho talento y que el año pasado ya dio muestras de ello, a ver si por fin podemos ponerlo todo junto y ganar muchos partidos”.

Por último Ricky Rubio quiso dar su opinión sobre el dato que analizábamos hace pocos días en EJDN y que hablaba del mayor número de jugadores españoles en la NBA que en la Euroliga: “Es un éxito que haya diez jugadores españoles en la NBA. Después que sólo haya nueve en la Euroliga es preocupante. Sí es verdad el hecho de que la NBA se lleve tantos también afecta a ese número pero estaría bien que hubiera más españoles de equipos de Euroliga”.