Uno de los equipos que los aficionados a la NBA siguen con lupa son los Timberwolves de Minnesota. Un proyecto basado en buenas elecciones de Draft logradas después de haber completada temporadas realmente negativas en cuanto a resultados. La tendencia ha cambiado, esos jóvenes por los que se apostó comienzan a justificar tanto tiempo de sufrimiento en pista, la espera valió la pena. En esta tesitura cohabita Ricky Rubio, quien pese a aparecer día sí y día también en rumores de traspaso, continúa dirigiendo la nave desde la titularidad, es un referente para todas esas futuras estrellas. Además, sus estadísticas hablan de una presencia que sigue siendo importante en pista con 7.6 puntos y 7.9 asistencias por encuentro, no es su mejor año en este sentido pero ejerce una función mucho más importante, la de mentor en entrenamientos y partidos de los que no dentro de tanto, serán importantes.

Nuestros compañeros de Sports Illustrated charlaron con el base titular de la Selección Española y trataron diversos temas de actualidad que nos permiten conocer más de cerca su situación actual y su perspectiva del presente y futuro de la franquicia. Pese a sus 26 años, es todo un veterano del grupo.

Captura de pantalla 2017-01-21 a las 00.49.50

El pasado mes de diciembre Ricky Rubio se mostraba crítico con el juego del equipo, acusaba falta de corazón en la pista, parece que las cosas cambian pero los resultados no. “Estamos mejor. En muchos partidos vamos diez o quince puntos arriba y dejamos escapar la ventaja muy rápido.Puede parecer que es sencillo construir esas rentas pero no lo es, y como equipo joven que somos tenemos que aprender que es justo el momento en el que no podemos relajarnos”.

La juventud siempre está ligada a la inexperiencia, por eso algunos especialistas reclaman a los Timberwolves que disfruten más en la pista, no parece que el base español esté al cien por cien de acuerdo, “cuando te diviertes es porque las cosas funcionan, pero si no lo hacen no puedes decir simplemente que hay que divertirse, hay que intentar hacer las cosas de la manera correcta, estamos tratando de encontrar nuestra identidad y eso lleva tiempo”.

Por suerte en Minnesota hay dos grandes motivos para creer en una crecimiento y un futuro próximo lleno de éxitos, hablamos de Karl-Anthony Towns y de Andrew Wiggins, sus dos grandes proyectos deportivos que ya empiezan a dar frutos. Ricky Rubio tiene cierta debilidad por Towns: “Es impresionante que un jugador de primer año pueda llegar a ser tan consistente, cuando vimos su nivel al principio del año no pensábamos que fuera a llegar a mantenerlo, lo incrementó durante la temporada. El cielo es su límite”. A la hora de hablar de Andrew Wiggins le toca un poco más de cerca, muchos piensan que tienen ciertas características en común, trata de aconsejarle: “Le digo que se fije en Stephen Curry y en LeBron James, ninguno de los dos tiene muchos defectos, pero pese a todo cuentan con sus detractores. Así que le animo a seguir apostando por lo que hace bien y que al mismo tiempo localice en qué mejorar y lo intente”.

Captura de pantalla 2017-01-21 a las 00.16.02

Esta es su sexta temporada en Minneapolis, se puede decir que Ricky es un icono de la ciudad en su parcela deportiva, aunque reconoce que a su llegada “lo único que sabía de este lugar era que aquí jugaba Kevin Garnett”. Tras muchas experiencias, buenas y malas, considera Minnesota su segundo hogar. “Llegué un poco asustado por el frío, todo el mundo me decía que esto era muy frío. Pero la gente es muy agradable, hay buenos restaurantes… es una de las ciudades más infravaloradas de la liga”.

Los compañeros de Sports Illustrated quisieron conocer un poco más a fondo al base español, y en las preguntas más personales se nota una madurez evidente de un tipo de 26 años con una experiencia muy importante en el terreno profesional, más centrado y con inquietudes diferentes a las que puedan tener sus compañeros en un equipo casi de adolescentes. “Me gusta mantener la mente ocupada, me gusta todo tipo de juegos que te hagan pensar, juego mucho ajedrez, aunque nadie del equipo se une, son más de videojuegos”. También con el paso del tiempo ha aprendido a valorar el tiempo libre, por eso las vacaciones en verano las aprovecha junto a la familia y los amigos de toda la vida. Antes de ponerse de nuevo a las órdenes de Sergio Scariolo, tiene muy claro qué le gustaría hacer: “Quiero ir a Australia, alquilar una caravana y viajar durante dos o tres semanas con amigos. Quizás algún día también Sudamérica o India. De mochilero”.