Con 36 puntos de ventaja era normal que los jugadores de los Kings se relajaran, no fue un digno rival el Maccabi Haifa israelí, que acabó perdiendo por 135-96. A falta de unos seis minutos para la conclusión, Rudy Gay optó por agarrar una cámara de televisión y ponerla sobre su hombro, echando una mano al equipo de realización que producía el encuentro en directo… la anécdota de un partido sin nada que destacar.