Es su segundo año en la liga y tras haber jugado muchos partidos en la D-League cuenta ahora con la oportunidad de mostrar su talento. Sam Dekker tuvo minutos en Nueva York y cuando tuvo la oportunidad de lucirse tropezó y puso a todo el Madison en una carcajada. Queda mucha temporada pero ya tenemos un firme candidato a ‘Jugada tonta del año’.